Ganadería

La mayor faena permite sostener el negocio, pero no genera rentabilidad

Creció en relación a julio y esperan llegar a las 14 millones de cabezas para fin de año. Desde la industria remarcaron que los efectos de la pandemia de coronavirus se traducen en un incremento de los costos de producción

ALobato

En un contexto complejo para el negocio ganadero, desde la industria frigorífica estimaron que este año la faena bovina cerrará sobre las 14 millones de cabezas, un número similar al registrado entre 2018 y 2019. El dato a tener en cuenta es que con un incremento de los costos en las plantas por los casos de COVID-19, el volumen sostenido de trabajo permite sostener la actividad.

Daniel Urcía, presidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra), destacó que el nivel de faena de los frigoríficos en agosto "ha sido alto y es el gran paliativo de los mayores costos, que fueron sobrellevados por este factor". El directivo advirtió por la caída de los precios de los cueros y ponderó el nivel de las exportaciones, que es la otra pata que permite sostener el negocio.

Una muestra de este nivel sostenido de trabajo en los frigoríficos se puede apreciar en los números de agosto, que de acuerdo a Fifra se ubicaron cerca de las 60.000 cabezas procesadas. Además, Urcía calculó que la faena del primer semestre de 2020 se encuentra en niveles superiores con respecto al mismo período del año anterior. En 2019, y de acuerdo a estadísticas del Ministerio de Agricultura, por los frigoríficos nacionales pasaron 13,91 millones de cabezas.

Desde la entidad advirtieron que este mayor nivel de trabajo no se traduce en rentabilidad. En este punto, Urcía señaló el incremento de los costos, en donde llevan 180 días operando con menos personal y sin dejar de pagar salarios. A esta situación, se suma el problema con las curtiembres, que desde hace meses no reciben cueros y han cambiado la ecuación del negocio. De esta manera, los frigoríficos perdieron el recupero que obtenían con ese subproducto y empezaron a cobran un servicio de faena, que oscila entre los $10 y $15 por kilo, de acuerdo a la incidencia del flete.

Con respecto al mercado doméstico, si bien la carne bovina no despega de los 50-52 kilos anuales por habitante, Urcía sostuvo que con 110-115 kilos anuales sumando las tres carnes, el consumo se encuentra bien abastecido. En paralelo, vislumbró un escenario para el resto del año y principios de 2021, en donde el precio de la carne podría registrar un ajuste, con un valor muy firme de la hacienda de reposición y feedlots que trabajan a pérdida.

Por el lado del comercio exterior, la foto muestra un incremento sostenido en los volúmenes despachados a China, pero con menores precios en relación a 2019, que también se percibe en los cortes de alta calidad Hilton con destino a Europa, que no logran superar los USD10.000 por tonelada. Ante esta situación, desde Fifra sostienen que el Gobierno nacional debería considerar una rebaja en los derechos de exportación. En la actualidad, las ventas al exterior de carne bovina tributan retenciones por un 9%.

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