Advierten que el plan de Massa para sumar reservas recalentará la inflación
Estiman que un dólar-agro exitoso generará una emisión de casi un billón de pesos en un mes, que se sumará a valores récord de emisión por intereses de Leliqs y otros pasivos del Banco Central
El nuevo programa de incremento exportador que presentó Massa tiene dos vertientes, por un lado el dólar-soja 3 que regirá por 45 días y por otro una versión ampliada a 30 economías regionales por un lapso de 5 meses. Y solo por la primera, se estima una emisión monetaria de 0,6% del PBI, un bombazo de pesos que fogoneará la inflación más que el dólar-soja. No solo, por el monto en sí, sino porque serán pesos que se sumarán sobre una emisión récord del Banco Central por sus Leliqs y otros pasivos remunerados.
Este dólar diferencial de $300, un 41,5% superior a la cotización mayorista esperada para cuando comience a regir el programa, implicará para el Banco Central una emisión extra de $88 por dólar que luego el Tesoro Nacional se los compensará contablemente con Letras Intransferibles. Precisamente porque el dólar mayorista sigue subiendo a un ritmo de al menos 6% cada mes, el incentivo más fuerte será para las cerealeras que ya compraron soja de la campaña pasada a los productores con un dólar a $200 y los podrán vender a partir del próximo lunes a $300. Unos 4.900 millones de dólares solo por la soja.
Al estirarlo de 30 días a 45 días en el diseño, desde Agroindustria crearon una ventana para que también les llegue a los productores tan pronto empiecen a liquidar la cosecha de la campaña 2022/2023.
En una primera estimación, Portfolio Personal Inversiones consideró que el Gobierno irá: “en búsqueda principalmente de los 6 y 7 millones de toneladas no vendidos de la producción de 2022, ya que la sequía demoró la siembra y, en consecuencia, la cosecha. El correlato de esto sería una expansión monetaria de $916.000 millones o 0,6% PBI”.
“Estos nuevos pesos presionarán sobre la inflación y la brecha cambiaria, asegurando una nominalidad más que lanzada de cara al período electoral”, remarcó la consultora.
A esto, se le sumarán los pesos por el diferencial cambiario para las economías regionales, aunque en este caso sería a lo largo de los cinco meses de vigencia del programa. Si se toman las estimaciones del Gobierno de otros 4.000 millones de dólares por el adelanto de las exportaciones de todo el año, entonces, afirmó PPI, la emisión llegaría a 1,9 billones de pesos, 1,2% del PBI o 36% de la base monetaria.
Desde Econviews, por su parte, calcularon a partir del supuesto de que el Banco Central logra retener 4.000 millones en las reservas netas de un total de 6.000 millones de dólares conseguido con este programa, la emisión monetaria neta, quedaría entorno a los 1,36 billones de pesos. “Lo más probable es que se esterilice vía Leliqs y pases, pero eso tiene un costo porque se agranda la deuda del Banco Central”, dijo Alejandro Giacoia, economista de la consultora.
El punto es que mientras el Banco Central termina de capturarlo, este excedente de pesos inundará transitoriamente la economía. En diciembre con el dólar-soja 2 la emisión fue de poco más de medio billón de pesos y eso aceitó la disparada de los precios en el primer bimestre a la zona del 5,8% mensual descontando el efecto de estacionales y de la carne y a la zona del 6,6% en febrero y posiblemente al 7% en marzo.
Ahora, además, el Banco Central tiene un punto de partida más desafiante. En marzo, en concepto de intereses por las Leliqs y los demás pasivos remunerados, pagó intereses por 801.546 millones de pesos, un récord histórico que, a su vez, significó un crecimiento real del 15,9% respecto del primer bimestre.