Boeing recompró la subsidiaria Spirit AeroSystems por USD4.700 millones
La unidad, que fue separada en 2005, arrastra una deuda de USD3.600 M
Boeing acordó la recompra de la aerolínea Spirit Aero Hldg-A por un valor de USD4.700 millones y que Airbus Br se haga cargo de las actividades deficitarias a cambio de una compensación millonaria.
La independencia de casi dos décadas de la empresa de aeroestructuras más grande del mundo terminó en una división entre sus principales clientes después de que la crisis del Boeing 737 MAX generada por la explosión en pleno vuelo de un tapón ubicado en una puerta llevase hasta un punto crítico las dudas sobre la resistencia de fabricación de los fuselajes.
Boeing, que escindió Spirit en 2005, señaló que compraría su antigua filial por unos USD37,25 por acción, según consignó Reuters, lo que le daría un valor empresarial de USD8.300 millones incluyendo la deuda.
"Unir Spirit y Boeing permitirá una mayor integración de las capacidades de fabricación e ingeniería de ambas compañías, incluidos los sistemas de seguridad y calidad", indicó Pat Shanahan, director ejecutivo de Spirit, a través de un comunicado.
La compañía con sede en Wichita, Kansas, informó que el valor del acuerdo ofrecía una prima del 30% desde el día anterior a que Boeing y Spirit anunciaran las conversaciones tendientes a alcanzar la fusión el 1° de marzo.
Boeing consideró durante mucho tiempo recomprar su antigua filial, que según remarcaron los analistas registró dificultades para prosperar de forma independiente a pesar de diversificarse con el objetivo de trabajar para la europea Airbus y otras empresas. Pero la decisión de seguir adelante se produjo mientras Boeing intenta resolver una crisis tanto corporativa como industrial que afectó a uno de los proveedores más relevantes de la industria.
Crisis
Boeing está buscando dejar atrás meses de dificultades provocadas por la explosión de un tapón de puerta en un avión 737 MAX 9 de Alaska Airlines prácticamente nuevo, una situación que expuso severos problemas de calidad industrial.
Esas dificultades impulsaron una desaceleración sustancial en la producción de Boeing, lo que finalmente repercutió en toda la industria de la aviación comercial mundial. Tras el incidente registrado en enero, la Administración Federal de Aviación dispuso un límite sobre la producción de los aviones MAX más vendidos de Boeing.
El fabricante de aeronaves estadounidense anunció la salida prevista de su director general, Dave Calhoun, a raíz de la crisis y tanto ejecutivos como analistas del sector apuntan a Shanahan de Spirit, ex ejecutivo de Boeing, como uno de los sustitutos.