Chipre y Grecia endurecen la política migratoria en el Mediterráneo

Crece el número de refugiados

BAE Negocios

Las autoridades de Chipre interceptaron una embarcación con 80 migrantes a bordo frente a la costa oriental de la isla, según informaciones de la cadena local RIK. La Guardia Costera escoltó la embarcación al puerto de Lárnaca, en el sureste de Chipre. Se estima que la mayoría procede de Siria.

La llegada de migrantes a la isla ha aumentado durante el último año. En gran medida se trata de ciudadanos sirios que huyeron del país a causa de la guerra y que intentan llegar a Chipre tras embarcar en las costas turcas y libanesas. El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) estima que cerca de 60.000 migrantes llegaron a Grecia desde Turquía en 2019.

Los campos de migrantes de la isla están ya por encima de su capacidad al albergar a unas 20.000 personas y, ante la posibilidad de que la actual tendencia se mantenga, el presidente chipriota, Nicos Anastasiades, ha solicitado ayuda a la Unión Europea. Chipre no forma parte del acuerdo migratorio firmado en 2016 entre la UE y Turquía.

En tanto, la Policía griega empleó gases lacrimógenos contra los migrantes que han abandonado el campo de Lesbos para protestar en la capital de la isla, Mitilene. Unos 2.000 migrantes han partido del atestado campo de Moria hacia la localidad y se han negado a acatar las órdenes de los policías, que les instaban a regresar. Los migrantes temen ser devueltos a Turquía, país desde el que partieron, o a sus países de origen.

Las autoridades griegas han comenzado a imponer normas migratorias más estrictas este año. Además, el Gobierno ha anunciado que cerrará los llamados centros de recepción o hotspot en las islas del Egeo y los reemplazará por campos cerrados.

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