Crece la inversión en investigación clínica de medicamentos y vacunas
Antes de la pandemia, el desarrollo de los laboratorios locales tenía una participación del 32,5%, hasta los 11.708 millones de pesos
Hasta la irrupción del Covid-19, poco se conocía sobre los estudios clínicos, que son los procedimientos científicos que evalúan la eficacia y seguridad de nuevos medicamentos para determinar si pueden ser aprobados y administrados en personas. Hoy se sabe más sobre el tema, aunque esta disciplina ya venía en franco crecimiento en nuestro país en los cinco años previos a la pandemia, con todos los beneficios que ello representa para la sociedad y para la economía. Así lo reflejan los resultados de la Encuesta de Investigación y Desarrollo del Sector Empresario Argentino, coordinada por la Dirección Nacional de Información Científica del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación.
Este relevamiento precisó que la investigación clínica tenía una participación del 27,1% en la inversión total en investigación y desarrollo en Argentina en 2018, y aumentó en 2019 hasta el 32,5% (con una inversión que ascendió a 11.708 millones de pesos), lo que marca un incremento de más de 5 puntos porcentuales, con el impacto contundente que eso representa para la economía.
Si bien unas 1.000 empresas en Argentina hacen investigación y desarrollo, el sector farmacéutico posee un enorme peso específico, ya que alrededor de 50 laboratorios que realizan investigación clínica (el 5% del total de empresas con I+D) concentran un tercio del total de la inversión.
En este sector, el 95% de la inversión en investigación clínica aquí corresponde a la actividad de los miembros de la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEME), que nuclea a los laboratorios de innovación, y de la Cámara de Organizaciones de Investigación Clínica (CAOIC).
"Estas cifras son todas previas a la pandemia, durante la cual no se frenaron los estudios clínicos que estaban encaminados para otras enfermedades y se sumaron muchos que evaluaron en Argentina (y en el mundo) tanto posibles vacunas para prevenir el Covid-19, como medicamentos para tratar infecciones por este virus en distintos estadios, con el objetivo de reducir el riesgo de desarrollar cuadros graves con riesgo de vida", sostuvo Susana Baldini, directora médica de CAEME.
Menores tiempos
En los últimos años, se tomaron medidas para que Argentina pudiera ser más competitiva y ser seleccionada para participar en más protocolos, sobre todo mejorando los tiempos que tomaba a la autoridad regulatoria otorgar la autorización para realizar un ensayo en el país, lo que muchas veces era un obstáculo que hacía que otros países se anticiparan. Se logró pasar de un promedio de 137 días en 2017 a 78 días en 2020 (una reducción del 43%). Esto se tradujo en la realización de 173 estudios clínicos en 2020 contra 118 en 2017 (un crecimiento del 45%).