Crisis en Chubut complica pago de bono en octubre
La provincia debe afrontar la última amortización por casi US$14 millones
Sin plata para pagar los sueldos, que desde hace meses abona en cuotas, el gobernador de Chubut Mariano Arcioni afronta un panorama complejo para el pago de la última cuota de un bono en octubre. Se trata de un título dólar linked que el 21 de ese mes deberá cancelar por un total de US$13,8 millones, un vencimiento con futuro incierto, aunque tiene la ventaja de que está garantizado por regalías hidrocarburíferas.
"Sería muy difícil que no se pague, aunque no lo descartaría", puntualizó ante la consulta de BAE Negocios el economista Ariel Setton.
El bono se emitió originalmente en el 2013 por un total de US$220 millones. En octubre, se vence la última cuota, equivalente al 6,25% del capital y una renta del 0,06%.
"No es poca plata para una provincia que está complicada por muchos frentes y tiene dificultades para pagar los sueldos", evaluó Setton.
Al cierre de esta edición, la legislatura chubutense se aprontaba para debatir la aprobación de una ley que permita hacer frente a los gastos corrientes con el remanente de la colocación de US$650 millones concretada en 2016, originalmente pautada para obra pública.
Fue una de las alternativas que propuso el gobierno local luego de que la provincia debiera cancelar la colocación de una Letra por $1.000 millones pautada para ayer, por el descalabro financiero que siguió a las PASO.
De acuerdo al diario El Chubut, el gobierno de Arcioni busca utilizar US$15 millones para pagar sueldos, aunque fuentes provinciales contactadas por este medio hablaron de US$85 millones.
En ese sentido, el histórico dirigente justicialista José Manuel Corchuelo Blasco le sugirió al mandatario que emita una cuasimoneda, al estilo de las que proliferaron en el país durante la crisis del 2001.
Para Setton, las garantías petroleras del título que vence en octubre permiten a sus tenedores ejecutar una porción del monto. "En el prospecto se establece que el 10% de las regalías tienen que estar separadas para el pago del compromiso", precisó el economista.
Una fuente provincial sostuvo que "por la estructura del bono, las regalías no pasan por la provincia porque van a un fideicomiso" y de ahí, a los acreedores.
El prospecto reza que "la cuenta de recaudación donde se paguen las regalías, sumado a la cuenta de pago, contará con 1,1 veces el próximo servicio de deuda". "Por último, la cuenta de reserva del fideicomiso deberá estar en todo momento fondeada con un importe equivalente a 1,2 veces el último servicio de deuda", señalan las condiciones de emisión del título, justamente para evitar que las regalías se utilicen con otro objetivo que no sea cumplir con los pagos de deuda.
Por lo pronto, este título cerró ayer con una Tasa Interna de Retorno (TIR) superior al 800%, es decir que se ubicó varias veces por arriba del nivel delirante que muestran los bonos del gobierno nacional.