Cuántas marcas de autos argentinas hubo en la historia
Argentina tuvo una industria automotriz nacional con varias marcas propias a lo largo de su historia. Aunque hoy predominan las filiales de multinacionales, en distintos momentos existieron fabricantes locales que dejaron su huella en el sector. ¿Cuántas fueron y qué impacto tuvieron en la economía del país?
Argentina fue históricamente un país con una industria automotriz en constante evolución. Desde mediados del siglo XX hasta la actualidad, se han registrado alrededor de 15 marcas nacionales que desarrollaron modelos propios, muchas de las cuales nacieron en períodos de protección industrial y políticas de sustitución de importaciones. Entre las más emblemáticas se destacan IKA, Siam Di Tella, Autoar, Borgward Argentina, Anasagasti, DINFIA, Crespi, Bambi y Ranquel, entre otras.
El auge de la fabricación local se dio en las décadas de 1960 y 1970, cuando el gobierno impulsó una política industrial que fomentó la creación de fábricas nacionales. IKA (Industrias Kaiser Argentina) fue una de las más importantes, con modelos icónicos como el Torino, mientras que Siam Di Tella dominó el segmento de los sedanes familiares con su recordado Di Tella 1500, ensamblado bajo licencia británica. También surgieron empresas como DINFIA, que produjo modelos livianos y camionetas adaptadas a las necesidades del campo y la industria.
Sin embargo, la crisis económica de los años 80 y la apertura de importaciones en los 90 afectaron seriamente a las automotrices argentinas. Autoar, que fabricó el Auto Union P100, no logró sostenerse en el mercado. Borgward Argentina, que había tenido un éxito relativo con su modelo Isabella, cerró sus operaciones al no poder competir con las importaciones. Otras marcas, como Ranquel, que intentó desarrollar autos eléctricos en los años 90, no alcanzaron un volumen de producción suficiente para mantenerse.
A pesar de los vaivenes económicos, algunas marcas argentinas lograron reinventarse y mantener su legado. Crespi, fundada por el diseñador Tulio Crespi, sigue produciendo vehículos de competición y prototipos innovadores. También han surgido iniciativas en el sector de los autos eléctricos, como el Sero Electric, que busca posicionarse en el mercado de la movilidad urbana sustentable. En este contexto, el país tiene una oportunidad de recuperar su industria automotriz con un enfoque en la producción de vehículos eléctricos, aprovechando sus recursos naturales y capacidad industrial.
¿Se puede recuperar la industria automotriz nacional con nuevos incentivos y tecnologías?