Cuánto puede costar traer un auto desde Estados Unidos si aprueban la desregulación de Federico Sturzenegger

La reforma que impulsa Sturzenegger facilitaría la importación de autos desde EE.UU., pero con impuestos y costos de flete, el precio final seguiría siendo elevado.

BAE Negocios

El gobierno de Javier Milei, a través de las reformas que impulsa Federico Sturzenegger, analiza flexibilizar el régimen de importación de vehículos para permitir que los particulares puedan traer del exterior con un proceso más ágil. Actualmente, la homologación de modelos importados requiere dos certificados: la Licencia de Configuración Ambiental (LCA) y la Licencia de Configuración de Modelo (LCM), lo que complica y encarece el trámite.

La reforma propuesta busca implementar una homologación semiautomática para vehículos provenientes de Estados Unidos y la Unión Europea, donde existen certificaciones industriales reconocidas. Si se aprueba, cualquier persona podrá importar un auto nuevo o usado desde estos países sin la intermediación de concesionarias.

 

Cuánto cuesta importar un auto desde Estados Unidos

Aunque la desregulación agilizaría los trámites, los costos de importación seguirían siendo los mismos que enfrentan las automotrices. Para calcular el precio final, se deben considerar varios factores:

Valor del vehículo en Estados Unidos: depende del modelo y año. Aranceles de importación: actualmente el 35% sobre el valor del auto. Tasa de estadística: 3% del valor del vehículo. IVA e impuestos internos: varían según el precio del auto y el tipo de motorización. Flete y seguro de transporte: aproximadamente USD 2.000 por unidad.

Por ejemplo, si un comprador quiere traer un “3” fabricado por Elon Musk, cuyo precio en EE.UU. ronda los USD 40.000, debería sumar un 35% de arancel (USD 14.000), 3% de tasa de estadística (USD 1.200), más el flete y seguro (USD 2.000). A eso se agregan impuestos internos y gastos administrativos, lo que podría elevar el costo final por encima de los USD 70.000 al momento de nacionalizarlo.

Qué cambia con la reforma de Sturzenegger

La flexibilización del proceso facilitaría la importación directa por parte de los consumidores, eliminando intermediarios y concesionarias. Además, permitiría el ingreso de modelos que actualmente no se comercializan en el país.

Sin embargo, los costos seguirían siendo elevados debido a la carga impositiva y el arancel del 35%. Para que esta reforma tenga un impacto real en los precios, el gobierno debería evaluar la reducción de impuestos o beneficios fiscales para incentivar la llegada de vehículos importados.

A partir de esta iniciativa, Argentina podría abrir el mercado a nuevas marcas y modelos, aunque el costo final seguirá siendo un factor determinante para los compradores.

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