Déficit, reservas y acuerdo con el FMI: cómo avanzar en un contexto de inflación
Hace 15 meses consecutivos que la inflación núcleo no baja del 3% y en un tercio del tiempo se ubicó por encima de 4%. La consultora Invecq analiza el escenario de una economía con un alto desorden de precios relativos
La decisión del Banco Central de la República Argentina (BCRA) de aumentar las tasas de interés de política monetaria de 38% a 40% anual de las Leliq de corto plazo con el fin de “reforzar las condiciones de estabilidad monetaria, cambiaria y financiera” según destacaron desde la entidad, queda desdibujado cuando se analiza en perspectiva de lo que ocurrió en otros países.
Si bien en otros países la inflaciónes mucho menor, dado que solamente significó una suba de 5% frente a alzas que fueron desde el 44% hasta el 700%, "habida cuenta de que la tasa de interés de Argentina ya era negativa, esta no alcanza para recuperar competitividad en términos comparativos", indica un informe de la consultora Invecq que hace un análisis de tasas en relación con la dinámica inflacionaria.
Según señala el informe, un alza de tasas debe ir acompañado de un "programa consistente que explique de qué manera se financiará el déficit de este año" teniendo en cuenta además, que es uno de los ítems en los cuales el Gobierno reconoció que existen diferencias con el Fondo Monetario Internacional y es una de las trabas para cerrar el nuevo acuerdo para renegociar la deuda.
"No es posible mostrar una senda decreciente del financiamiento monetario del BCRA al Tesoro tal como está planteado si no está previamente acordado el nivel de déficit. Dado que este dependerá también de la capacidad de compra de Reservas Internacionales. En el resto de los países emergentes, se cuenta con aproximadamente un 20% del PBI en Reservas Internacionales netas, es decir que Argentina debería atinar a alcanzar los US$ 80.000 millones. Todavía muy lejos", remarcó.
Tres claves para reducir la inflaciónLa persistencia inflacionaria quedó marcada con el último dato que difundió el Indec que mostró un alza de precios de 3,8%en diciembre, con una inflación núcleo por arriba del 4 por ciento y con un leve ancla en los precios regulados que de todos modos, comenzarán a acelerarse este año. Los datos indican que el piso de inflación para este año será alto.
Déficit fiscal, desindexación de contratos y estabilización del tipo de cambio son los tres elementos centrales a tener en cuenta para tender a un escenario de baja de la inflación, según Invecq. "Todas esas variables deben suceder con un buen poder comunicacional que permita transmitir credibilidad al programa. Podríamos pensar que el gobierno está solamente intentando cumplir una, pero a costa de un cepo cambiario y con expectativas de devaluación cada vez más acrecentadas. Es por ello que, tal como lo prevé el mercado, pensar en una inflación para 2022 por debajo de la actual es solamente una expresión de deseo, pero el escenario no está dado para que ello ocurra", remarcó en su informe.
Financiamiento y emisión monetaria
"Con los números de cierre del año 2021, es posible dividir el período de financiamiento del déficit en dos. El primer tramo, hasta el mes de junio, permitió que el mismo fuera financiado 52% a través de la colocación de instrumentos de deuda local, mientras que el restante 48% correspondió a la emisión monetaria", remarca. Desde entonces, a partir de que el déficit dejó de ser moderado y el gobierno aumentó sus erogaciones, el porcentaje de roll-over comenzó a descender y en el acumulado solamente el 24% del déficit fue financiado con deuda local. Es decir que tuvieron que emitirse cerca de 4,6% del PBI para financiar el déficit del Tesoro, un récord histórico si no se tiene en cuenta el año 2020 que debió ser solamente atípico.
Según lo que el gobierno planteó en el presupuesto no aprobado, este año, el financiamiento via endeudamiento local e internacional alcanzaría la suma de 63,5%, reduciendo el financiamiento monetario a tan solo 36,5%. Esto incluye dos premisas de difícil cumplimiento: que el roll over de deuda local aumentará y que Organismos Multilaterales financiarán el 30% del déficit, algo difícil si no hay un programa cerrado, evalúa.
Cabe destacar que la primera licitación del gobierno fue muy positiva, el Tesoro colocó deuda por $ 114,4 billones frente a vencimientos por $ 55,5 billones. De esta forma, la tasa de roll-over fue de 206%, muy elevada. Sin embargo, en enero y febrero de 2021 tampoco se necesitó de financiamiento monetario. Si la incertidumbre de la falta de un programa sigue igual, hay poco para festejar.