FIN DE UNA ERA

Demolieron el cine teatro Minerva de Flores, que luego fue la disco The End

Un histórico edificio de 99 años que albergó a la escritora Alfonsina Storni quien iba a recitar para poder pagar la habitación en la que vivía con su hijo

gmoreno

La Ciudad de Buenos Aires perdió otro espacio histórico. Esta vez demolieron el edificio del Cine Teatro Minerva del barrio de Flores. Hasta 1960 funcionó como cine, luego fue depósito y sede del famoso boliche The End, entre otros.

A fin de año, esta edificación iba a cumplir 100 años, pero no llegó. Lo construyó el arquitecto R.Martínez Vivot a pedido de Emilio Folco. Estaba ubicado en la avenida Rivadavia 7428, casi San Pedrito.

Según cuenta el Museo del Barrio de Flores, la escritora y poeta Alfonsina Storni solía ir seguido al viejo Cine Minerva. Sus amigos organizaban reuniones para que Alfonsina recitara y de esta forma, recaudaba dinero para poder pagar una habitación.

“Los vecinos aseguran que Alfonsina vivió en la calle Terrada 578. Luego, la propiedad fue adquirida por la familia Faur y una parte de la colectividad judía. Al no poder venderse al Estado, se la vendió para construir talleres textiles. En el Museo, conservamos una fotografía original de aquella vieja casa en donde Storni pasó parte de su ajetreada vida. Una poeta trágica, sensible e intrépida que dejó una huella muy importante en el barrio. Hoy, es homenajeada en el Museo con una vitrina dedicada a su obra”, explicaron.

El legendario arquero de Boca Juniors, Américo Tesoriere que cuidó el arco xeneixe desde 1918 a 1927, decidió comprar el cine cuando se jubiló en la década del ’50. Hasta 1960, Tesoriere se entusiasmo con la industria del cine. Luego el cine teatro supo ganar mala fama, cuentan los medios zonales como Floresdepapel.com.ar que fue rebautizado como “La piojera” y dejó de ser negocio y cerró sus puertas.

Primero fue un depósito, luego en abril de 1989, Freddy Loelo y sus muchachos la convirtieron en la famosa disco The End. “Un boliche inclusivo, al que iban todos los que eran rebotados en Retro”, recordó un matutino. El 5 de agosto de 2012 cerró sus puertas, se reconvirtió en Grow, un espacio de bandas alternativas y luego en Bellakeo.

Desde X, la cuenta @bsasperdida y los medios zonales cuentan que “en noviembre de 2016, la Comisión de Cultura y Patrimonio del Consejo Consultivo de la Comuna 7 solicitó que el edificio fuera protegido, sin éxito. A pesar de ser un inmueble con claro valor patrimonial y además construido antes de 1941, el Consejo Asesor de Asuntos Patrimoniales (CAAP), nunca catalogó el edificio(y de hecho, es medio irregular que la ficha aparezca vacía)”. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires autorizó la demolición total. “No se tuvo en cuenta la ley 4104 2011, en cuyo texto se lee que “en los casos de demolición total o parcial de teatros o cines-teatros, el propietario del predio tendrá la obligación de construir en el nuevo edificio una sala teatral o cine-teatral de características semejantes a la demolida”, remarcó la cuenta Buenos Aires Perdida.    

Los vecinos se sorprendieron con esta demolición y empezaron a averiguar. “Con el fin supuesto de un avance indiscriminado del centro comercial Avellaneda y sus galerías de bajísima calidad (que en un país ordenado no se podrían habilitar) fueron por cuatro frentes de poco más de 8 metros de frente y casi media cuadra de fondo, a centímetros de la boca de la terminal del subte. A pesar de ser construido antes de 1941, la ‘demolición total’ realizada por la empresa CMB Construcciones contó con la aprobación del Gobierno de la Ciudad (EX-2024-05449793-GCABA-DGROC). Su actual propietario es Yarden S.A”, publicó Floresdepapel.com.ar.

Nadie sabe si este histórico edificio se reconvertirá en locales donde conseguir ropa a precios baratos o si se cumplirá la ley y volverá a ser un cine o teatro, algo en lo que pocos apuestan.

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