UNICORNIO

“El ADN argentino es emprendedor”, afirma la CEO del primer "unicornio rosa" de América Latina

La pandemia convirtió a la empresaria argentina Silvina Moschini en la primera mujer de América Latina con una compañía valuada en más de mil millones de dólares. En diálogo con BAE Negocios, no escatimó en elogios al emprendedurismo local, ni se guardó críticas contra el sector público y privado. “En muchas compañías la innovación es puro verso”

Jmpollio

Hay un conocido refrán que indica que la palabra “crisis” en el idioma chino está compuesta por dos caracteres, uno significa “peligro” y el otro “oportunidad”. Para Silvina Moschini, ese aforisma es la piedra basal de su forma de entender los negocios. La crisis epidemiológica producto del coronavirus fue una prueba de fuego para esa idea.

“El éxito viene cuando la preparación se encuentra con la oportunidad. La pandemia fue el mayor catalizador de nuestra historia a nivel de innovación y se convirtió en una fábrica de unicornios”, aseguró la emprendedora argentina en una charla con BAE Negocios. Su caso es un ejemplo de eso.

Confundadora y CEO de TransparentBusiness, una plataforma para trabajo remoto, en 2020 Moschini se convirtió en la primera mujer de América Latina en crear y dirigir una compañía tecnológica valuada en más de mil millones de dólares, lo que en la jerga de los negocios se conoce como un unicornio.

"El emprededor es bancable cuando la gente entiende tu visión y cree que sos capaz de ejecutarla"
La experiencia de Patagon

Oriunda de Tandil, a finales de los años noventa Moschini viajó a Estados Unidos para profundizar sus estudios de posgrados en Comunicación. Sin embargo, para 1997 se encontraba trabajando en Compact y poco después formó parte del ambicioso proyecto de Wenceslao Casares y Constancio Larguía: Patagon.

Patagon era una web de negocios en tiempo real, con información financiera actualizada, un sistema de compraventa de acciones y, también, productos bancarios, como hipotecas, seguros y fondos de inversión. Una novedad para la época. “Queríamos ser el MTV de las finanzas internacionales, porque en ese momento MTV era cool”, recordó entre risas.

Para el año 2000, Patagon fue adquirida por Banco Santander por 538 millones de dólares. Un par de semanas después, explotó la burbuja financiera de las compañías puntocom y las empresas de tecnología vinculadas a Internet pasaron a ser “personas no gratas del mercado” durante unos años.

De esa experiencia, Moschini aprendió una lección fundamental para sus futuros emprendimientos: “La comunicación es el factor más importante de los negocios. Los mejores emprendedores son grandes comunicadores”. De esta manera, un emprendedor es “bancable” cuando los inversionistas “entienden su visión y creen que es capaz de ejecutarla”.

Empoderamiento, reality shows y criptomonedas

Además de TransparentBusiness, la tandilense es CEO y fundadora de SheWorks!, una plataforma de trabajo remoto enfocada en cerrar la brecha de género entre hombres y mujeres. En esta línea, lanzó la iniciativa Skirt the Rules, un movimiento global que impulsa a emprendedoras con entrenamientos, talleres y espacios de mentoría para “enfrentar el síndrome del impostor, pensar en grande y fuera de la caja”.

“Pienso en el poder como la capacidad de empoderar a otras personas, cuando usas el poder positivamente generas un cambio trascendental. Siendo mujer sé que hay una enorme oportunidad para cambiar las relaciones que tienen las mujeres con concepto de poder y el dinero”, explicó a este medio.

Otra de sus iniciativas es Unicorn Hunters, una serie de televisión dónde ella es productora ejecutiva y que sintetizó como un “Shark Tank con esteroides”. En el show participan además el cofundador de Apple Steve Wozniak y la ex tesorera de Estados Unidos Rosie Rios.

Su más reciente proyecto está enfocado en el mundo de las criptomonedas, ya que considera que “el futuro del dinero es digital”.  Por esta razón lanzó Unicoin, una criptomoneda que busca solucionar la volatilidad extrema de los tokens tradicionales como bitcoin o Ethereum, puesto que se encuentra respaldada por empresas emergentes de todo el mundo.

 

La innovación de los emprendedores locales

Consultada sobre el emprendeurismo local, consideró: “Nuestro ADN es emprendedor, de trabajar mucho. Tenemos la capacidad de conectar los puntos donde los demás ven lo estático, eso es algo muy nuestro”.

En este sentido, agregó: “Creo que por nuestra historia de altos y bajos tenemos la capacidad de buscar oportunidades, de atar las cosas con alambres, pero salir a la cancha y poner todo para jugar el partido. Para mí, nosotros somos todos un poquito el Tata Brown jugando la final del Mundial con el hombro lastimado”.

En otro orden, comparó las startups locales de ahora con las de los años noventa, y destacó que “ahora hay mucha más innovación”, debido a que en el pasado era más común imitar un modelo que ya funcionaba en otras partes del mundo, como fueron los casos de Mercado Libre, Despegar y De Remate.

“No le quita nada de valor a esas iniciativas, en el caso de Mercado Libre incluso superaron a la inspiración que fue eBay, pero era más fácil levantar capital de esa manera a si caías con una idea nueva. Hoy hay en la región inyecciones de capital que antes no eran ni remotamente posibles”, explicó.

"Nuestro ADN es emprendedor y de mucho trabajo"
Críticas al sector público y privado

En contraposición a los halagos a los emprendedores y startup locales, Moschini no se guardó críticas contra el Estado ni las grandes empresas privadas. “No hay un ecosistema que facilite la creación de un emprendedurismo que converja la actividad privada, sector público y emprendedores”.

En este sentido, aseguró que las grandes empresas “no apoyan la innovación real de los emprendedores” y disparó: “En muchas compañías la innovación es puro verso, por su cultura interna muchas veces no te dejan ser innovador porque no tienen ganas de trabajar”, aunque también aclaró que “pasa en Argentina, pero también todo el mundo”.

A su vez, también cargó contra el sector público: “Las regulaciones laborales y tributarias no ayudan, como tampoco ayudan los procesos administrativos. Te termina saliendo más caro el collar que el perro”, concluyó.

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