El BCRA cambia de estrategia y aspira a frenar la inercia inflacionaria con el dólar fijo en $350
El Gobierno cree que el FMI le desembolsará más dólares que los USD10.000 millones anunciados para sostener la nueva estrategia.La autoridad monetaria optó por el pragmatismo luego de que el mercado reaccionara al triunfo del candidato de la dolarización
Tras las PASO y el sorpresivo triunfo de Javier Milei, el Banco Central cambió de estrategia y, en línea con las proyecciones del mercado, convalidó una devaluación del 22% del tipo de cambio mayorista hasta los $350 y un abandono de cuajo del sistema de deslizamiento cambiario diario. En su lugar, la nueva estrategia del BCRA será la de sostener un tipo de cambio fijo que corte con la inercia inflacionaria que propiciaba el crawling peg. Precisamente para contener el pasaje a precios de la devaluación, esta estuvo acompañada de una fuerte suba de la tasa de interés de referencia en 21 puntos porcentuales hasta el 209% efectivo anual. Y para esto es probable que reciban una ayuda adicional de USD750 millones del FMI.
Al respecto, en el equipo económico explicaron en exclusiva a BAE Negocios que el BCRA reaccionó “con pragmatismo” al resultado electoral del candidato que propone la dolarización con la intención de dejar atrás el ruido que generaron en el mercado cambiario las modificaciones y adecuaciones de las últimas semanas entre dólar-maíz, baja y suba del crawling, desarbitraje de tasas implícitas: “El resultado electoral tiene peso en el mercado. Si no aparecen más cisnes negros, no va a haber más ruido en el mercado. Esta estrategia no responde al calendario electoral, no es hasta octubre, esperamos que se pueda sostener la mayor cantidad de tiempo”, aseguraron.
Y aclararon que no cedieron la bandera de no devaluar: "El proceso de crawling peg le estaba poniendo un piso de inercia inflacionaria del 7%. No fue ceder, porque ya estábamos devaluando mes a mes con una inercia muy alta. Estamos cambiando de estrategia".
Precisamente para el sostén de este nuevo esquema de tipo de cambio, lo que hizo el Banco Central fue adelantar la devaluación esperada para los próximos meses y llevar la cotización del mayorista de $287,35 a $350 para congelarlo en su nuevo valor con la ayuda de las liquidaciones de exportadores en el MULC y el incentivo de la tasa de interés en pesos. Por eso, la subió no solo para las Leliqs, sino también para los plazos fijos: al 9,7% mensual para los depósitos menores a los $30 millones y al 9,17% para los demás. Ambas por encima de la inflación esperada de julio que este martes dará a conocer el Indec.
Asimismo, saben que recibirán una ayuda también del Fondo Monetario internacional. El organismo el próximo 23 de agosto decidirá un desembolso que podría superar a los USD7.500 millones anunciados originariamente y llegar a los USD8.00 millones. Y aunque la fuente consultada expresó categóricamente que el incremental en el desembolso no obedece al cambio de estrategia, confió a este medio que el FMI recibió “positivamente” la medida. En efecto, para sostenerlo también sería “muy posible” un giro adicional en noviembre por USD2.750 millones, un cuarto de millón por encima del acordado con el staff a fines de julio.
Por lo pronto, la reacción de comerciantes en muchos rubros fue suspender las ventas hasta tanto tengan las nuevas listas de precios y una estimación de los costos de reposición. Pero para el Gobierno, esto obedece a que es el primer día del nuevo esquema y en las próximas horas, en la medida en la que el mercado vea cuál es la nueva estrategia del BCRA, van a normalizar las cadenas de suministro.
En este sentido, la autoridad monetaria considera que el hecho de que la inflación mayorista acumulada fue inferior al IPC da cuenta de que los grandes formadores de precios de la economía se hicieron de un colchón que les permite absorber con sus márgenes empresarios las subas de costos derivadas de la suba del 22% del dólar oficial. Al respecto, remarcaron que la econometría indica que el passthrough (traslado a precios internos del salto del tipo de cambio) debiera ser menor en las próximas semanas y en esto “la tasa de interés tiene que ayudar”.
Con esta corrección del tipo de cambio oficial, los dólares paralelos reaccionaron al alza: el blue se fue de $600 a $695 (15,8%), el contado con liquidación de $601,50 a $655 (8,9%) y el MEP de $539,9 a $618,60 (14,4%). Así y todo, como la suba del oficial fue más alta (22%), la brecha cambiaria se redujo al 87%.
Y el dólar futuro también reaccionó. Por ejemplo, el dólar a agosto que el BCRA venía defendiendo a $316 se fue a $350, lo que obigará al organismo a desembolsar unos treinta y cuatro pesos por cada contrato de USD1.000 de interés abierto que tiene en el Rofex. Sin embargo, como las tasas de interés implícitas en este mercado siempre estuvieron por debajo de la tasa de referencia, para el BCRA su intervención en el mercado fue positiva al punto que se espera que las empresas cierren sus posiciones y queden descubiertas.
Así y todo, la pizarra del Rofex sigue mostrando expectativas de una segunda devaluación hacia diciembre. La posición para fin de año subió este lunes de $529 a $571, es decir 99 pesos por encima de la posición de noviembre, justo cuando el Banco Central se haría de un refuerzo de USD2.750 millones del FMI.