El desafío de manejar la agenda lejos de los decepcionantes números de la economía

Sin vaticinios, el Gobierno espera el rebote

nvaccarezza

Antes de que termine el 2018, Mauricio Macri seguira con el mismo dolor de cabeza del que pudo olvidar-se solo por 48 horas durante la cumbre del G20. Casi todos los indicadores economicos de la gestion estan en rojo.

La inflacion terminara el ano rozando el 50 por ciento en medio de una profunda recesion de la que todavia no hay fecha de caducidad y muy lejos de las previsiones que habia anticipado el equipo economico al inicio de 2018.

En materia economica fue el ano mas dificil de los tres que lleva el gobierno. El escenario de lo que quedo atras sera complicado de remontar pese a la esperanza oficial y a la ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI).

El 2019 forzara a la Casa Rosada a cambiar el eje estrategico si quiere encarar la campana electoral evitando hablar de los fracasos economicos. La imagen presidencial solo pudo mostrar un leve repunte durante el G20, pero ahora necesitara impulsar otras agendas para captar al votante descontento con su situacion economica.

En los ultimos meses, el Gobierno busco revertir la mirada hacia otros temas que figuran en la lista de preocupaciones de los argentinos. La discusion sobre la seguridad y la implementacion de un nuevo protocolo para el uso de armas de fuego por parte de las fuerzas de seguridad federales fue una de las apuestas de Balcarce 50, siguiendo con la doctrina de la mano dura y la bolsonarizacion de Brasil.

Con la desconfianza en las posibilidades de exito del programa economico a flor de piel, tambien busco trasladar la atencion del electorado al debate legislativo. El Ejecutivo abrio el temario de extraordinarias don- de incluyo la violencia en el futbol y la Ley Micaela de capacitacion de genero.

El primero no pudo ser aprobado y el segundo fue sancionado pese a ser el ultimo en ingresar en las extraordinarias. La falta de acuerdo con la oposicion que habia conseguido para la aprobacion del Presupuesto 2019 deja un sabor amargo en los logros legislativos, de la que tambien quedo afuera el financiamiento de los partidos politicos pese a la cercania electoral y a que el jefe de Estado habia recomendado especialmente su aprobacion.

El malhumor social por la crisis economica sera dificil de revertir sobre todo en un ano de elecciones cuando influye el bolsillo a la hora de elegir en las urnas. La estrategia de instalar otros ejes de discusion es desmentida por la Casa Rosada.

Sin embargo, la seguridad promete entrar en la discusion electoral con la peligrosa reglamentacion que impondra el ministerio que dirige Patricia Bullrich, pese a la oposicion de la mayor aliada politica, la lider de la Coalicion Civica, Elisa Carrio.

El Gobierno buscara ampliar sus chances de triunfo electoral con una agenda que evite lo economico. Nada garantiza un triunfo en medio de la peor crisis desde 2001-2002 con indicadores que no logran romper los records negativos.

La gestion de Macri deja muchas grietas internas y tensiones de cara a las elecciones de octubre proximo con incertidumbre sobre la campana electoral que debera empezar de definir Cambiemos apenas arranque el ano. No habra promesas de mejoras economicas porque el Gobierno no quiere volver a quemarse con un posible repunte.

El FMI se atrevio a decir que “la economia empezara a recuperarse en el segundo semestres de 2019”. La Rosada espera con cautela que el vaticinio se sienta en los bolsillos de la población ante el desafio en las urnas.

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