El hombre con 8 millones de discos que anticipó el regreso del vinilo
Zero Freitas compró colecciones enteras para salvarlas del olvido. Su hazaña visibiliza el renacimiento del vinilo, un negocio impulsado por la nostalgia, la calidad de audio y la búsqueda de una experiencia tangible.
Un empresario brasileño batió el récord de la mayor colección de discos de vinilo. Su archivo es un tesoro cultural y el símbolo de un mercado que se resistió a morir y hoy vive un auge inesperado.
Mientras el mundo se volcaba al streaming, el empresario brasileño Zero Freitas nadaba a contracorriente. Durante décadas, acumuló discos de vinilo de forma compulsiva hasta crear la colección más grande del mundo, certificada por Guinness con más de 8 millones de ejemplares. Su objetivo no era solo coleccionar, sino preservar la memoria musical del planeta.
Freitas llegó a contratar a un equipo de compradores internacionales para adquirir colecciones enteras de tiendas que cerraban y de particulares, salvando joyas musicales del olvido. Su archivo es tan grande que ha tenido que construir un almacén especialmente acondicionado para albergarlo y un equipo para catalogarlo.
El negocio del renacimiento del vinilo
La obsesión de Freitas anticipó una de las tendencias más sorprendentes de la industria musical: el regreso del vinilo. En plena era de Spotify, las ventas de discos de vinilo han crecido de forma exponencial durante más de 15 años consecutivos. Este resurgimiento se debe a:
Calidad de audio: Los audiófilos defienden la calidez y la riqueza del sonido analógico frente a la compresión digital. Experiencia tangible: Los consumidores, especialmente los más jóvenes, valoran el ritual de sacar el disco, ver el arte de la tapa y leer las notas. Es una experiencia opuesta al consumo pasivo del streaming. Factor coleccionable: Las ediciones limitadas, los vinilos de colores y las reediciones especiales se han convertido en objetos de deseo y en activos que pueden revalorizarse. La economía de lo físico en un mundo digitalEl éxito del vinilo demuestra que lo digital y lo físico pueden coexistir y complementarse. Para los artistas, la venta de vinilos representa una fuente de ingresos con márgenes mucho más altos que los centavos que reciben por cada reproducción en streaming. Además, fortalece la conexión con sus fans más leales. El récord de Zero Freitas no es la historia de un excéntrico, sino la de un visionario que entendió que, en un mundo saturado de archivos intangibles, el valor de poseer algo real y duradero nunca pasaría de moda.