MISIÓN ESPACIAL

El megacohete Artemis I y la nave Orión despegaron a la Luna en un operativo histórico

Luego de haber sido postergado su lanzamiento por problemas de fugas y el huracán Nicole, finalmente la primera instancia de la operación Artemis despegó unos minutos antes de las 5 de la mañana en el Cabo Cañaveral 

BAE Negocios

Este jueves la NASA lanzó desde su estación en Florida, Estados Unidos, el cohete Artemis I junto con la nave Orion en una misión que abordará seis semanas alrededor de la Luna hasta lograr su retorno hacia la Tierra.

Se trata de la primera prueba de vuelo integrada del cohete del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) de la NASA, una nave espacial Orión sin tripulación y los sistemas de tierra en el Centro Espacial Kennedy de la agencia.

"Artemis I significa la primera oportunidad de regresar a la Luna", afirmaron en su momento desde la NASA. Es el inicio de un gran desafío técnico que puede convertirse en el punto de partida para avanzar sobre una investigación de la Luna con presencia humana.

Desde la NASA, afirmaron con convicción que esto significa "la primera oportunidad de regresar a la Luna"

El despegue se efectuó a las 4.48 horas (hora argentina), 44 minutos más tarde de lo que estaba previsto debido a que tuvieron que reemplazar una conexión informática y subsanar fugas intermitentes detectadas horas antes durante el repostaje de la etapa superior con hidrógeno y oxígeno líquidos. 

Si bien despegó con éxito, de manera original el evento tenía otra fecha estipulada que tuvo que ser demorada dos días por el huracán Nicole, en donde aprovecharon para hacer las revisiones pertinentes en los artefactos. Además, anteriormente ya había sido posteragado su lanzamiento luego de haber encontrado una fuga de hidrógeno a último minuto.

 

 

Misión Artemis I: un vuelo histórico

Para este vuelo se estima que Orion sea la nave que volará más lejos que ninguna otra. Realizará un viaje de 450.000 kilómetros desde la Tierra, pasando por otros miles luego de la Luna y se quedará en el espacio sin acoplarse en una estación especial. Se estima que para el retorno a la Tierra soportará una temperatura y una velocidad que ningún otro operativo alcanzó.

El cohete del Sistema de Lanzamiento Espacial tiene 98 metros de altura y está diseñado de manera especial para misiones más allá de la órbita terrestre baja que transportan cargamento hacia la Luna. Produce 8,8 millones de libras de emouje durante el despegue y el ascenso para llevar un vehóculo que pesa 6 millones de libras.

Con un par de propulsores de cinco segmentos y cuatro motores RS-25, el cohete alcanza el período de mayor fuerza atmosférica en noventa segundos. Después de desechar los propulsores, los paneles del módulo de servicio y el sistema de aborto de lanzamiento, los motores de la etapa central se apagan y la etapa central se separa de la nave espacial.

Por su parte, Orión se separará del ICPS, la etapa de propulsión criogénica provisional, unas dos horas después del lanzamiento. Luego, el ICPS desplegará una serie de pequeños satélites, conocidos como CubeSats, para realizar varios experimentos y demostraciones de tecnología. Será esta fase la que le dará a Orión el impulso necesario para abandonar la Tierra y viajar hacia la Luna. 

We are going. For the first time, the @NASA_SLS rocket and @NASA_Orion fly together. #Artemis I begins a new chapter in human lunar exploration. pic.twitter.com/vmC64Qgft9

— NASA (@NASA) November 16, 2022
Este viaje llevará varios días, en donde los ingenieros evaluarán los sistemas de la nave espacial y corregirán lo que sea necesario de la trayectoria. En ese contexto, Orión sobrevolará la Luna a unos 100 kilómetros, y luego usará la fuerza gravitatoria de la misma para impulsarse a una nueva órbita retrógrada profunda, u opuesta, a unos 70.000 kilómetros de ella.
 
La nave espacial permanecerá en esa órbita durante aproximadamente seis días para recopilar datos y permitir que los controladores de la misión evalúen el desempeño de la nave espacial. Durante este período, Orión viajará en una dirección retrógrada alrededor de la Luna desde la dirección en que la Luna viaja alrededor de la Tierra.
 
Siendo la primera misión lunar de la operación Artemisa, desde la NASA remarcaron días atrás que quieren "establecer presencia humana en la luna, de donde se utilizará el material de su suelo para investigaciones científicas". De esta forma, durante esta fase buscan poner a prueba la capacidad del sistema de lanzamiento espacial (SLS) y de la nave Orión antes de un viaje tripulado.
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