El mercado ganadero también refleja la caída del consumo en el mostrador
Informe de la última subasta del Rosgan
En la última subasta del Rosgan, el mercado ganadero de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), los compradores no convalidaron los precios que se pedían en el remate lo que produjo una fuerte caída en el volumen de ventas, producto del menor consumo en los hogares que se viene dando en los últimos meses.
Para el director Ejecutivo de Rosgan, Raúl Milano, "en septiembre el invernador tradicional salió a reponer todo lo que podía y el feedlotero debió acompañar como pudo comprando algo, la suma de los dos hizo un gran remate".
Pero en "octubre encontró a la oferta descalzada en sus pretensiones recordando los valores de un mes atrás y pidiendo lo que nadie podía cumplir, entre el deseo y la realidad quedó casi la mitad de la oferta sin vender".
Milano subrayó que "la reposición es un valor importante del costo del feedlotero y no ayudan hoy los precios en el Mercado de Liniers, con precios en baja no hay ecuación que cierre".
El motivo pasa porque el empeoramiento de las condiciones "macroeconómicas", según la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), es el factor que explicarían por qué en septiembre se registró el segundo nivel de actividad más bajo del año al marcar un 16,7% respecto de agosto, en los envíos del alimento a las carnicerías.
"Lo que sucede es simple, la menor venta que se ve en las carnicerías se traduce en una menor demanda hacia el frigorífico lo que produjo una caída en la faena", señaló a BAE Negocios, el titular de Ciccra, Miguel Schiariti.
Según Milano hay dos "velocidades" distintas. "En el consumo se nota la falta de dinero en la calle y en la exportación las devaluaciones dieron respiro a la cadena en este momento", dijo.