El trabajo doméstico no remunerado es el sector de la economía que más aporta al PBI
La Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género calculó el valor de las horas dedicadas a las tareas del hogar que habitualmente no reciben paga, y concluyó que supera a la Industria y el Comercio. Dentro de ese ámbito, las mujeres aportan "tres veces más" que los hombres
La Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género calculó el valor de las horas dedicadas al trabajo doméstico no remunerado, y concluyó que es el sector de la economía que más aporta al PB ya que representa casi un 16%, por arriba de Industria y Comercio. Dentro de ese ámbito, las mujeres aportan "tres veces más" que los hombres.
“Las tareas domésticas y de cuidado consideradas como un todo son la actividad que más aporta a la economía: los cuidados representan un 16% del PBI. Son tareas que en su mayoría realizan las mujeres de manera gratuita. Según nuestros cálculos, las mujeres argentinas le dedican más de 96 millones de horas diarias a estas tareas, sin ningún tipo de remuneración pero con un gran costo en términos de tiempo, afirmó Mercedes D’Alessandro, titular de la Dirección.
El organismo, dependiente del Ministerio de Economía nacional, elaboró el informe “Los cuidados, un sector económico estratégico", que "se centra en medir el aporte" del Trabajo Doméstico y de Cuidados No Remunerado (TDCNR) al Producto Interno Bruto (PIB) y, a partir de ello, su variación en el contexto de la pandemia", para "dimensionar que el sector de los cuidados es un sector estratégico a la hora de pensar la reactivación económica del país".
Dado que "la forma en que se mide el PIB no incorpora el TDCNR y, por tanto, deja fuera una de las actividades fundamentales para la economía nacional", la Dirección calculó cuánto costarían esas actividades si estuvieran remuneradas, ya que "estos trabajos que se realizan de manera gratuita en los hogares tienen un costo para quienes lo llevan adelante, al tiempo que son un aporte sustancial a la producción general de bienes y servicios".
"Los resultados son contundentes: el TDCNR representa un 15,9% del PIB y es el sector de mayor aporte en toda la economía, seguido por la industria (13,2%) y el comercio (13,0%). En total, se trataría de un aporte de $4.001.047 millones de pesos, valor que resulta de la gran escala a la que se realizan las tareas domésticas no remuneradas en los hogares", sostiene el documento. En contraste, Industria aporta $3.324.163 millones al PBI, y Comercio, $3.267.584 millones.
El organismo económico remarca que "el aporte por género" del trabajo doméstico no pago al PIB "es desigual" ya que "el 75,7% proviene de tareas realizadas por mujeres", lo cual implica que "las mujeres realizan más de las tres cuartas partes" de las tareas domésticas sin recibir paga y dedican todas ellas en total "96 millones de horas diarias de trabajo gratuitas a las tareas del hogar y los cuidados".
"Este resultado se encuentra estrechamente vinculado con la carga desigual de tareas domésticas y de cuidado, y se traduce en términos de valorización monetaria en que las mujeres aportarían $3.027.433 millones (75,7%) a la economía, mientras que los varones aportarían $973.613 millones (24,3%). Es decir, las mujeres aportan 3 veces más" que los hombres "al PIB en el sector con mayor relevancia y más invisibilizado de toda la economía nacional", descubrió la entidad.
Esta contribución a la economía total por parte de las mujeres, que a pesar de su magnitud no es paga, "equivale a más de dos veces el tamaño del sector de Transporte y Comunicaciones o casi cuatro veces lo que aporta el sector de la Construcción".
Para llegar a estas conclusiones sobre el trabajo doméstico la Dirección utilizó la Encuesta de Uso de Tiempo (EUT de 2013) como base, "ya que permite contabilizar las horas totales dedicadas" a estas tareas, y la Encuesta Permanente de Hogares "para calcular el valor de mercado o ingreso promedio por hora del personal de casas particulares, de $86,3 pesos por hora según datos del 4to trimestre de 2019".
Pandemia y cuidados
El informe también analizó cómo cambió este panorama desde el estallido de la pandemia por coronavirus (Covid-19), la cual "genera un incremento" en las tareas domésticas "dada la mayor demanda de cuidados, de apoyo educativo y de tareas de limpieza y mantenimiento del hogar". "Lejos de apagarse por la pandemia, la economía de los cuidados se enciende y sostiene el funcionamiento social", indican.
Al contrario de otros sectores económicos que se hundieron a causa de esta crisis mundial, en Argentina el TDCNR aumentó su nivel al 21,8% del PIB y muestra un aumento de 5,9 puntos porcentuales con respecto a la medición "sin pandemia”, según determinaron en base a los datos del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del Indec - INDEC) entre diciembre 2019 y abril 2020 (último dato publicado), y la EUT.
"La pandemia de Covid-19 provocó un cambio en las rutinas de toda la población", mientras que durante el período más estricto del aislamiento social, preventivo y obligatorio "la circulación se limitó a trabajadores/as esenciales". Esto implicó que "se cerraron lugares de trabajo, escuelas y espacios de cuidado" y, "a raíz de esto, los hogares empezaron a enfrentar una carga extra de tareas domésticas y de cuidados no remuneradas que, en los tiempos de la vieja normalidad, se resolvían de diversas formas", marca el informe.
En este contexto, explica: "En la pandemia, aumentaron las horas dedicadas a la limpieza, cocina y organización del hogar, y también las horas dedicadas a los cuidados de los/as niños/as y adolescentes, así como la asistencia a personas mayores. Esas tareas que se realizan de manera invisible, y al interior de los hogares, quedaron expuestas, dejando en evidencia las repercusiones de una nueva normalidad difícil de sostener en el tiempo sin transformaciones sustanciales".
"El Trabajo Doméstico y de Cuidados No Remunerado es el trabajo que permite que las personas se alimenten, vean sus necesidades de cuidados satisfechas, cuenten con un espacio en condiciones de habitabilidad, reproduzcan en general sus actividades cotidianas y puedan participar en el mercado laboral, estudiar o disfrutar del ocio, entre otras. La distribución del TDCNR es estructuralmente desigual: 9 de cada 10 mujeres realizan estas tareas, que significan en promedio 6,4 horas diarias. Ellas dedican tres veces más tiempo que los varones", recordó el documento presentado ayer.
En consecuencia, "esta distribución asimétrica contribuye a explicar que su participación en el mercado laboral sea más baja que la de los varones" y "también incide en que tengan trabajos más precarios, que implican a su vez una mayor desprotección social". "Las mujeres presentan mayores niveles de desocupación, ganan menos y, por consiguiente, son más pobres. En este sentido, es imprescindible entender que las condiciones del trabajo remunerado están estrechamente ligadas a cómo se resuelven las tareas no remuneradas", sostiene el organismo dirigido por D'Alessandro.