En México, Fernández pidió atacar la desigualdad y reclamó por el aborto legal
Afirmó que América Latina es la región con mayor desigualdad del mundo y convocó a los gobiernos de izquierda a "barajar y dar de nuevo"
El presidente electo Alberto Fernández pidió "darle al continente la igualdad que no tiene", al advertir que el gran desafío de América latina es "dejar de tener ese estigma que nos convierte" en la zona del mundo con "mayor desigualdad", en una conferencia magistral en la Universidad Nacional Autonoma de México (UNAM). Además, pidió por la legalización del aborto.
En esa línea, el mandatario electo señaló que "el gran desafío es dejar de tener ese estigma que tenemos y nos convierte en el continente con mayor desigualdad. Cuando asuma, el 40% de los argentinos estará por debajo de la línea de pobreza. Nadie puede estar bien con su conciencia sabiendo esto. Ha llegado la hora de generar condiciones de igualdad", completó.
Aclaró además que "esto no es en perjuicio de nadie sino en favor de todos" porque "las mejores sociedades son las sociedades más iguales, y las sociedades más desiguales son las que más promueven el crimen, porque no dan alternativas a los que están postergados, y muchas veces el crimen organizado sabe buscar allí a sus soldados".
Fernández también destacó que los gobiernos de centroizquierda de América Latina y puntualizó que por entonces la región "entró en un periodo de crecimiento, todos los países crecieron y los gobiernos trabajaron para igualar a la sociedad".
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— Alberto Fernández (@alferdez) November 6, 2019Por ese motivo, convocó a "barajar y dar de nuevo", aunque aclaró: "Esta vez tenemos que aprender de esa década en la que estuvimos; las (cosas) que hicimos mal, para no volver a hacerlas, y hacer las que estuvieron bien para alegría del pueblo".
"Terminamos todos divididos", analizó sobre la región, pero advirtió que "alguien nos ha dividido, y en la división alguien se aprovechó de nosotros".
En relación a la legalización del aborto, el presidente electo lo consideró como "término de Salud Pública" y expresó que "el Estado debe garantizar que las mujeres puedan acceder al aborto en condiciones de asepsia". "Los derechos de las mujeres van mucho más allá del aborto", añadió.
En el plano internacional, Fernández atribuyó las crisis sociales de Ecuador y Chile a las "inequidades que estaban ocultas" y retomó los reclamos por la "libertad" del ex presidente brasileño Luis Inazio "Lula" Da Silva. Además, apoyó al jefe de Estado mexicano, Andrés Manuel López Obrador, de quien dijo que representa "la primera bocanada de aire en América Latina" porque a partir de su gestión, dijo, ese país "volvió a mirar al sur".
En otro tramo de su conferencia, Fernández apoyó a los ex mandatarios Rafael Correa (Ecuador), y Cristina Kirchner, vicepresidenta electa de la Argentina, al señalar que los tres fueron "víctimas de un sistema judicial que articularon para perseguir a los líderes populares".
"Correa terminó exiliado, Lula preso y Cristina amenazada sistemáticamente", dijo y, sobre el caso de su compañera de fórmula, añadió: "No pudieron avanzar porque sus mentiras (de los acusadores) fueron muchas y las pruebas eran inexistentes, porque el pueblo la eligió y le dio fueros, y porque atrás estaba el peronismo".
Tras definir que no era "casual" que su primera visita como presidente electo hubiera sido México, al destacar que dio asilo a argentinos perseguidos por la dictadura, Fernández recordó que "durante muchos años" ese país "miró al norte", hasta que "un día llegó López Obrador y volvió a mirar al sur".
"Durante todos estos años escuché decir que Chile era el ejemplo a seguir, porque pareció que la macroeconomía funcionaba, pero la desigualdad era muy grande. El único milagro chileno es que la gente no reacciona", dijo, y completó: "Y un día reaccionaron, y pusieron sobre la masa todas las inequidades que estaban ocultas".
Fernández evaluó entonces que "un buen continente se construye incorporando gente a la sociedad, dándole derechos y garantizándoles posibilidades de progreso". De esa manera, para el mandatario electo "el que no tiene derecho al trabajo, o tiene un trabajo precario, no tiene libertad".
Al trazar comparaciones con los casos de Chile y Ecuador, Fernández expresó: "En Argentina fuimos distintos, como México, porque los postergados tuvieron derechos. Acá hubo una revolución, y allá (por Argentina) la revolución se llamó peronismo. Y un día, acá y allí, empezaron a darles derechos a los postergados".
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