Estados Unidos, expectante ante el primer debate presidencial
Donald Trump y Joe Biden se cruzarán este martes por la noche en Cleveland, Ohio, a 35 días de las elecciones. Polémica por la ausencia de moderadoras mujeres. La gestión de la pandemia, uno de los temas del cual estarán pendientes los mercados
Después de meses de ataques verbales, el presidente estadounidense, Donald Trump, y su rival demócrata en la carrera por la Casa Blanca, Joe Biden, se enfrentarán este martes por la noche en el primer debate de una campaña que trascurre bajo alta tensión.
El convite entre ambos candidatos quedó envuelto en críticas debido a que nuevamente no habrá una mujer que oficie de moderadora en el primer debate.
Además, las acciones en Wall Street registraron una leve caída por toma de ganancias enmarcada en el trasfondo del debate y las discusiones entre la administración Trump y los demócratas en el Capitolio, para intentar aprobar un nuevo paquete de estímulo.
El índice industrial Dow Jones bajó 0,5%, en igual proporción cayó el indicador ampliado S&P 500, mientras que el tecnológico Nasdaq descendió 0,3%, según cifras suministradas por la agencia Bloomberg.
El parqué neoyorquino comenzó la jornada con una leve suba, pero después se inclinó claramente por las ventas, a la espera del debate presidencial entre Donald Trump y Joe Biden.
La gestión de la pandemia será uno de los temas centrales del debate y del cual estarán pendientes los mercados.
Elecciones en Estados UnidosCuando faltan 35 días para las elecciones en Estados Unidos, decenas de millones de personas van a seguir atentos el choque verbal entre el presidente republicano, de 74 años y el ex vicepresidente demócrata, de 77.
Si bien su impacto sobre los comicios es limitado, estos encuentros marcan el ritmo de la campaña desde el primer encuentro televisado, que se dio entre John F. Kennedy y Richard Nixon hace 60 años.
"Espero con ansias el debate", dijo anoche el mandatario en vísperas del encuentro en Cleveland, en Ohio, uno de los estados pendulares que cambian su preferencia de una elección a otra y que Trump logró ganar en 2016, informó la agencia de noticias AFP.
Debido a la pandemia estará suspendido incluso el saludo de manos inicial.
Trump -que antes de lanzarse a política fue un popular presentador de televisión- puede remontar los obstáculos con los mismos trucos con los que logró ganar la elección en 2016, a golpe de sorpresas y de romper códigos establecidos.
Del lado de Biden confían en que la experiencia del veterano exsenador le dará la victoria en su tercer intento por llegar a la Casa Blanca. "Calmado, firme, fuerte, resiliente", según su esposa, Jill Biden.
Biden encabeza las encuestas en este estado, al igual que los promedios a nivel nacional, según el compilado de RealClearPolitics que le dan una ventaja de 49,7% frente a 42,9% del mandatario.
El duelo de hora y media comenzará a las 21 (las 22 en Argentina). Los otros dos debates presidenciales están previstos para el 15 y 22 de octubre en Miami, y en Nashville, Tennessee, respectivamente.
El vicepresidente Mike Pence se medirá con la compañera de fórmula de Biden, la senadora Kamala Harris, el 7 de octubre en Salt Lake City, en el estado de Utah.
Las moderadoras mujeres, nuevamente ausentesEl primer debate televisado de esta campaña entre los candidatos presidenciales a la Casa Blanca será moderado por un hombre, algo que fue exceptuado sólo una vez en la historia del país.
El duelo de hora y media entre Trump y Biden será presentado por el periodista de la cadena conservadora Fox News Chris Wallace.
Aunque en los últimos años la presencia femenina se ha incrementado en estos encuentros, prácticamente todos fueron conducido por presentadores hombres.
La única excepción se dio en 1984, cuando la periodista Barbara Walters de ABC News moderó en soledad el primer debate entre el mandatario republicano Ronald Reagan y el candidato demócrata Walter Mondale.
De hecho, en el resto de citas, sólo tres mujeres fueron moderadoras: Pauline Frederick (1976), Carole Simpson (1992) y Candy Crowley (2012).
Este año, sin embargo la presentadora de NBC News Kristen Welker se sumará a la lista, cuando modere el tercer y último debate, previsto en Nashville para el 22 de octubre.
En la campaña previa de 2016, la periodista de la cadena ABC Martha Raddatz también presentó el segundo debate, pero lo hizo junto al conductor de CNN Anderson Cooper.
Mientras en los últimos 44 años los debates presidenciales fueron moderados en su mayoría por hombres, el encuentro entre los candidatos a la vicepresidencia fue conducido principalmente por mujeres, sobre todo a partir de 2004.
La periodista Susan Page del diario USA TODAY será la encargada de moderar este año el duelo ente el vicepresidente Mike Pence y la compañera de fórmula de Biden, la senadora Kamala Harris, el 7 de octubre en Salt Lake City, en el estado de Utah.
Esta desigualdad en la conducción de debates entre candidatos, moderados principalmente por hombres y blancos, hizo que el año pasado numerosas asociaciones de derechos humanos, encabezadas por la organización de defensa de la igualdad de género UltraViolet, publicaran una carta abierta para reclamar una mayor participación de las mujeres y de hombres o mujeres de raza negra en estos eventos.
El contexto de la campañaCon las elecciones a la vuelta de la esquina, Trump teme convertirse en el primer presidente en 25 años en no conseguir un segundo mandato, desde que su correligionario republicano George H. W. Bush perdió frente a Bill Clinton en 1992.
La pandemia de coronavirus, que dejó más de 204.762 muertos en el país, la nominación de una jueza conservadora para la Corte Suprema, el debate sobre el racismo, el balance de las carreras de ambos candidatos y las dudas sembradas por Trump sobre la integridad de las elecciones, son algunos de los temas que están en la carta.
Y la adición de última hora: las revelaciones del diario The New York Times de que Trump pagó sólo 750 dólares en impuestos federales en 2016, el año que ganó la presidencia.
La exclusiva del diario cayó como una bomba en vísperas del debate.
El artículo indicó también que las empresas de Trump sufren "pérdidas crónicas", algo que puede resquebrajar su imagen de poderoso hombre de negocios.
Trump perdió también en los últimos meses su principal activo político: una gestión de la economía que llevó al desempleo a mínimos en décadas, tocando un 3,5% en febrero, pero que quedó pulverizado por la pandemia que destruyó millones de puestos de trabajo.