Estiman que las ventas del Mercado Central marcarán una caída del 40 por ciento

Operadores mayoristas denuncian una falta de control sobre los puestos ilegales

Las ventas mayoristas del Mercado Central caerán un 40% en octubre interanual luego de que en los primeros nueve meses del año el derrumbe acumulara un 35%. En el último año, en tanto, se perdieron 800 empleos entre 2018 y 2019. Así lo informó a BAE Negocios el presidente de la Cámara de Operadores Mayoristas Frutihortícolas del Mercado Central (Comafru), Fabián Zeta, quien expresó que "las ventas de frutas y verduras bajaron un 40%. Las verdulerías casi no vienen a compra y tampoco colaboran con la coyuntura porque remarcan sin relación con los precios que obtienen acá".

Dentro de los motivos de la baja de la actividad en el Mercado Central se cuentan la caída del consumo masivo y lo que en el sector denuncian como un desorden en la comercialización, debido a la instalación de puntos de venta directa. "Los gobiernos nacional, bonaerense y de la ciudad de Buenos Aires -con representación en el directorio- no hicieron nada en cuatro años para frenar las ferias ilegales que se montaron alrededor del predio", afirmó Zeta.

Ante esto último, Zeta advirtió "en el Gran Buenos Aires, existen alrededor de 40 mercados de frutas y verduras, y solamente diez deben ser legales" y agregó que "con el recrudecimiento de la crisis, los puntos ilegales están proliferando y obviamente sin los controles de sanidad".

El directivo no descartó mayor pérdida de empleo hasta fin de año, y remarcó que desde la crisis devaluatoria de abril de 2018, se perdieron más de 800 puestos de trabajo.

Por lo mencionado, el sector reclama, por un lado, el congelamiento en el costo de los alquileres de los puestos, y por otro, una reducción de las tarifas de luz. Y para combatir la informalidad, los mayoristas proponen crear un registro de mercados para contar con los controles que garantizan la calidad de los alimentos. "Los gastos que tenemos fijos aumentan y los sueldos de los empleados, también. Todo esto cae sobre el bolsillo del operador", señaló Zeta.

"Los mercados, no solamente el Central, son contenedores sociales porque alguien que salía de la cárcel agarraba un carro, venía y trabajaba como changarín. Se reinsertaba", explicó, y agregó: "Esa gente, ahora, no tiene la posibilidad de venir porque sencillamente no hay trabajo".

Además, Zeta criticó a los comercios minoristas que remarcan con bastante margen con respecto a los precios del mercado mayorista: "Los formadores de precios son influyentes en la economía diaria". Con respecto a la gravedad de la situación, aseguró que "las ventas cayeron muchísimo y se nota. El que venía siempre, compra menos porque el poder adquisitivo está muy bajo".

Por otro lado, hizo hincapié en los tarifazos en la luz: "En 2015, había gente que pagaba 2.000 pesos y que, hoy, debe abonar $20.000 o $30.000". Agregó que "no se gana bien y se está trabajando muy mal. Los gobiernos nacional y provincial liberan todo y no les importa nada", concluyó.

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