ARGENTINA EN LA FINAL

Furor por las entradas para la Copa América: precios cambiantes y reventa legal

Cómo fue hasta ahora y cómo es el sistema de expendio de localidades, de cara a una nueva final con Argentina presente

Iván Schneider Mansilla

En Estados Unidos, queda claro a cada paso, se está a años luz de vivir y sentir el fútbol como en Argentina, Uruguay o Brasil. Ni siquiera como en el resto de los países sudamericanos, algo menos futboleros. Y si bien es cierto que en esta Copa América 2024 los hinchas extranjeros vienen concurriendo a los estadios en muy buen número sin necesidad de la presencia masiva de los locales, esa idiosincrasia yanqui, muy distinta a la que conocemos por estas tierras, se deja ver en todos los aspectos de la organización. Uno de ellos es el de la venta de entradas, con un sistema totalmente distinto al nuestro y precios muy variados.

Todo se rige por la oferta y la demanda. Desde el día uno de este torneo ya se podía ver cómo los valores de las localidades iban cambiando según los partidos y, sobre todo, según el interés de los aficionados en ellos. De movida, en la fase de grupos se podían conseguir entradas desde los 38 a los 200 dólares en el caso de las ubicaciones más alejadas del campo de juego y desde los 1.200 a los 2.000 dólares para los lugares más privilegiados, siempre según el poderío de los países protagonistas del encuentro. No era lo mismo que jueguen las potencias a que jueguen Jamaica, Panamá o Costa Rica, por ejemplo. La excepción, en esa primera rueda, fue el debut de Argentina contra Canadá, ya que para ese cotejo los valores eran superiores al de todos los demás cotejos: entre 260 dólares las más económicas y 3.500 las más caras.

Final de la Copa América: reventa legal de entradas

Lo novedoso del sistema de expendio, al menos para nosotros, es que absolutamente todas las entradas se pusieron a la venta antes del inicio del torneo, únicamente por una aplicación llamada Ticket Master (previo ingreso a la página de la Conmebol), la cual te permite comprar los boletos y, en caso de que así lo desees, revenderlos de manera legal. O bien porque finalmente no ibas a poder concurrir al partido o porque tu país no avanzó de ronda o terminó jugando en otra ciudad o, directamente, porque querías hacer un negocio. Todo dentro de la misma app, claro. Y dentro de la ley. Si decidís vender tu localidad, una vez que se te acreditan los dólares que pedís por la misma, se le traslada a tu comprador el correspondiente código QR para el ingreso a la cancha. No existen los tickets físicos y, por ende, tampoco la reventa en las adyacencias de los estadios. Como mucho se podrán ver personas pasándose los QR por WhatsApp.

 

La plataforma de compra, venta y reventa de entradas legal permite trasnferir los tickets a otra persona una vez acreditado el dinero en tu cuenta

 

Además, lo que se pudo ir viendo hasta el momento, era que según los seleccionados que iban avanzando a los cuartos de final y luego a las semifinales, los valores de los boletos que seguían o se ponían a la venta iban cambiandoe. E independientemente de aqullos que por algún motivo deciden revender su entrada, también se podían y se pueden devolver y pedir la reacreditación del dinero.

Si bien para la final ya está todo agotado desde hace días, está claro que hubiese sido distinto si Canadá era el que se clasificaba y no la Argentina, tanto en concurrencia como en el valor de las localidades. En ese caso, seguramente, hubieran sido muchísimos los hinchas albicelestes que desde anoche mismo hubieran querido vender su entrada.

 

Cuando aún no se sabía quiénes iban a jugar la final en el Hard Rock Stadium de Miami, el próximo domingo a las 21 de la Argentina, los tickets más baratos se vendieron a 719 dólares y los más exclusivos a 7.000. Y para las semifinales los números fueron similares, aunque más accesibles las de los lugares más alejados, ya que se conseguían a 175 dólares en el comienzo de la venta. Una vez que se supieron los países que jugarían esa instancia (Argentina y Canadá por un lado y Uruguay y Colombia por el otro), esas mismas entradas de 175 pasaron a costar entre 450 y 600 dólares en la "reventa legal". Eso sí, mientras más cerca se estaba de los partidos y si aún había disponibles, más baratas se podían conseguir.

Está claro que el domingo, sea la final contra Uruguay o contra Colombia, se espera un estadio repleto de argentinos y de aquellos "locales" deseosos de ver a Lionel Messi y compañía, siempre y cuando no hayan decidido hacer su negocio y revender su localidad, como seguramente ya hicieron los brasileños que decidieron confiar en su selección y se llevaron una decepción.

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