Grupo local compra la tradicional fábrica de heladeras Neba
Libson, creadora de las calcomanías del Mundial ‘78, se hará cargo de los 56 trabajadores de la compañía
La marca de heladeras Neba es casi un símbolo en el norte argentino. Con sede en Catamarca, estaba atravesando un difícil momento desde abril. Fue adquirida por el grupo Libson y el 21 de febrero reabrirá sus puertas como Heladeras Libson Catamarca HLC.
Neba cambio varias veces de mano, su último dueño fue el grupo Calorex, que fabricaba las cocinas Martins. Los 56 trabajadores atravesaron duros momentos porque les adeudaban sueldos y aguinaldos. La producción se paró en abril.
Pedro Brizuela, trabajador de Neba desde hace 22 años y a cargo de la filial Catamarca de la UOM contó a BAE Negocios: "En abril pasado, Calorex dejó de traer insumos, nos adeudaba sueldos y aguinaldo y estaba al borde de la quiebra. A partir de la adquisición, acordamos cobrar el 70% de la indemnización en 24 cuotas y seguiremos trabajando para la empresa, sin antigüedad".
Libson, creada en 1969, es una compañía de merchandising de peso de Latinoamérica. Enrique Libson, su fundador, fue el encargado de hacer las calcomanias del Mundial 78 y de la tristemente célebre campaña "los argentinos somos derechos y humanos". Cuentan hoy con 450 empleados y operan 28.000 metros cuadrados de plantas industriales.
Los planes del grupo para la planta Neba, que opera en el Parque Industrial El Pantanillo en Catamarca, son ambiciosos. Buscan potenciar la producción de heladeras y preservar las fuentes laborales.
El portal del gobierno catamarqueño adelantó: "El proyecto inicial del grupo Libson es duplicar la producción de heladeras e insertarlas en el mercado nacional. Asimismo, en el mediano plazo producirá exhibidoras. La empresa tiene capacidad de producción de 70.000 heladeras anuales y potencial para el desarrollo de otros artículos de línea blanca para el hogar".
En relación a los 56 empleados, el sitio catamarca.gob.ar explicó: "La otra noticia importante es que la empresa mantiene toda las fuentes laborales. Mediante un acuerdo con el gremio, los nuevos inversores abonarán la deuda que la fábrica mantenía con ellos a través de una indemnización e inmediatamente incorporará a los mismos 56 empleados, preservando la fuente de trabajo y brindándoles estabilidad laboral".
Desde el Grupo Libson señalaron: "Estamos convencidos que lograremos, rápidamente, poner a trabajar a su máxima capacidad productiva a la planta, invirtiendo en capital de trabajo y recuperando el valor de la marca y la industria nacional".
Brizuela explicó que "se nos reconoce la categoría, nos dan el premio por presentismo y el vale alimentario. Cobraremos el sueldo y las 24 cuotas del 70% de la indemnización. Lo importante es que acordamos una causa de no despido por 18 meses. Muchos tienen 30 años de antigüedad, somos grandes para conseguir trabajo y chicos para jubilarnos".
El ministerio de Industria, Comercio y Empleo catamarqueño intervino en el conflicto, acercó las nuevas inversiones y adelantó que colaborará con algún instrumento financiero para financiar capital de trabajo.