Hacienda declaró desierta la licitación, defaulteó las Letes y Lecap y se espera más tensión

El Gobierno admitió que los dólares no alcanzan

jstrsnoy

El recrudecimiento de la crisis alcanzó un nuevo pico ayer. Como anticipó BAE Negocios, el interés de los tenedores privados por renovar sus títulos de deuda de corto plazo fue nulo. Esto terminó de detonar lo que los fondos especulativos tanto temían: la declaración oficial del default técnico de las Letes y Lecap, junto al inicio de un proceso para extender de forma voluntaria los vencimientos de deuda de mediano y largo plazo. Pese a que el Gobierno liberó así las reservas para enfrentar la corrida cambiaria, los analistas adelantan que será difícil que el anuncio logre calmar las aguas.

La licitación de Letras del Tesoro (Letes) en dólares y Letras Capitalizables (Lecap) en pesos, con la que el Hacienda buscaba renovar los US$1.603 millones y $60.000 millones que vencen este viernes, fue declarada desierta. Con compromisos por más de US$9.000 millones en moneda extranjera de acá a fin de año y sin acceso al refinanciamiento, el ministro Hernán Lacunza se vio obligado a admitir que la manta era corta, es decir, que las divisas disponibles no alcanzaban para afrontar esos pagos y, al mismo tiempo, financiar la fuga de capitales sin vaciar las reservas, que sólo este mes perdieron US$10.941 millones en esta dinámica.

Lacunza anunció que las personas humanas acreedoras de estas letras cobrarán la totalidad de sus activos al momento de su vencimiento. Sin embargo, las personas jurídicas recibirán sólo el 15% al vencimiento, mientras que el 25% se pagará a los tres meses y el 60%, a los seis meses, aunque sin quita de capital ni intereses. Además, anticipó que el Gobierno buscará reperfilar la deuda de largo plazo de forma voluntaria, sin quita (ver página 6).

"Es declarar un default de la deuda de corto plazo y mandar al Congreso el largo. Se sincera la situación de que no hay dólares para todos y que Argentina necesitaba tener una reestructuración. Ahora habrá más divisas para pelear la corrida", consideró el socio de Delphos, Santiago López Alfaro. El grueso de los analistas consultados por este diario coincidieron en caracterizar el nuevo cuadro como un default técnico.

La gran pregunta es si esta decisión ayudará a frenar la estampida o si prevalecerá el pánico de inversores. Según un cálculo del director de Eco Go, Federico Furiase, esto liberará a las reservas del pago de unos US$4.000 millones, que el BCRA podrá usar para intervenir en el mercado cambiario. La incógnita es si los anuncios acelerarán la dolarización.

"Más allá de lo anunciado, esperamos definiciones técnicas de cómo van a ser las condiciones de los canjes de corto y mediano plazo: si habrá un nuevo instrumento con la misma tasa que ahora, si se considera el precio de mercado de hoy. Una pérdida seguro habrá por la extensión de la duración. Con todo, se alivia la liquidez de corto plazo. Veremos si alcanza para calmar las tensiones cambiarias. Y acá tengo mis mayores dudas", analizó Sabrina Corujo, Portfolio Personal.

Por su parte, el analista financiero Christian Buteler planteó: "Es un nuevo fracaso de este Gobierno. Hasta hace días decían que sobraban los dólares y ahora resulta que no alcanzan para nada y vamos en busca de extender plazos de todos los títulos. Es un golpe muy fuerte. Hay que ver qué repercusiones trae. A mí me deja más intranquilo que antes. Esta medida calma no va a traer, al contrario".

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