COPA LIBERTADORES

Hinchas de Boca denuncian estafa de una agencia de viajes

En la antesala de la final de la Copa Libertadores, hinchas no pudieron ingresar a ver el partido. Según relataron, una agencia de viaje los estafó 

BAE Negocios

Hinchas de Boca se quedaron sin poder ver la final de la Copa Libertadores ante Fluminense porque, según expresaron, fueron estafados por una agencia de viajes que les dio pulseras falsas para ingresar al estadio. 

En las puertas del estadio Maracaná, en Río de Janeiro, los hinchas xeneizes aseguraron que fueron víctimas de una estafa de alrededor de US$1.400.000. 

“Nos cagaron, loco”, sostuvo uno de los hinchas. El fanático relató que la empresa les cobro a unos 800 hinchas la suma de US$1.700 dólares para ir a Río de Janeiro a ver la final de la Copa Libertadores entre Boca y Fluminense.

A su vez, relataron que la empresa les otorgo pulseras doradas como medio de acceso al estadio. Lo cierto, es que el único método válido para ingresar es con un código QR

Los hinchas aseguran que una agencia de viaje los estafó
La policía reprimió a "la 12"

Antes del comienzo del partido, en el que Boca busca obtener su séptima copa continental ante Fluminense, la policía brasileña reprimió a los hinchas con balas de goma y gas lacrimógeno. 

Esto se dio cuando un conjunto de hinchas xeneizes intentó ingresar a través de la puerta 20 del estadio Maracaná, situado en la avenida Pele, sin las entradas correspondientes. Se sospecha que miembros de la barra de Boca, "la 12", estuvieron implicados en los desórdenes y se afirmó que uno de sus líderes, Rafael Di Zeo, fue visto en medio de los disturbios.

Tras los disturbios, las Fuerzas de Seguridad organizaron el ingreso de los hinchas de Boca por la tribuna norte del Maracaná. Los fanáticos sufrieron las consecuencias del gas mientras ingresaban.

También hubo altercados, aunque de menor magnitud, en la estación de metro entre los hinchas de ambos equipos y la policía. En respuesta a estos sucesos, se puso en marcha un operativo especial por parte de las autoridades de Río de Janeiro, que incluye el despliegue de 2,200 efectivos de seguridad.

 

 

Esta nota habla de: