Inversiones: analizan medidas para darle más competitividad a la investigación clínica
La reducción de burocracia podría agilizar el mercado. Los laboratorios dicen que se multiplicaría la inversión si el país se convierte en clúster en Sudamérica
Los laboratorios internacionales analizan con el Gobierno la reducción de pasos burocráticos para atraer las inversiones en investigación clínica y multiplicar los desarrollos de protocolos que se realizan en el mundo. En la actualidad el 1,2% de esos protocolos se realizan en el país, siendo que en 2006 llegaron a un pico de 2,4%. "Podría hasta quintuplicarse", destacaron desde la industria.
La agilidad que tomó la investigación en la búsqueda de una vacuna para erradicar el Covid-19 imprimió un nuevo ritmo de cara al futuro de los desarrollos de laboratorios y se espera que en la pospandemia exista una mayor necesidad de investigación. En ese sentido, la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEME), que integran los laboratorio de innovación del país, buscan achicar plazos, ganar en competitividad y que Argentina se convierta en cluster del sector.
El director de Asuntos Institucionales de CAEME, Fernando Giannoni, afirmó que el país tiene "condiciones estructurales" para convertirse en un polo regional de desarrollo clínico porque "existe una gran tradición científica, de recursos humanos y estructura necesaria para hacer investigación científica".
"El 85% de las investigaciones científicas del mundo se hace en países centrales, de Europa sobre todo, pero tenemos una oportunidad regional de atraer inversiones en investigación clínica. Ya hemos presentado a las autoridades y estamos conversando porque tenemos un porcentaje modesto de los ensayos clínicos que se hacen y así y todo son un 1,2% de los ensayos globales que se hacen", afirmó, en declaraciones a BAE Negocios.
La investigación clínica es uno de los sectores más dinámicos de la inversión mundial y, según analizan desde CAEME, podría ser una salida a la necesidad de dólares que tiene el país ante la crisis de las reservas del Banco Central. Sucede que además de la inversión que realizan desde distintas partes del mundo y el impacto en las pymes locales que proveen de insumos, la agregación de valor le permite exportar y lograr ingreso de divisas extranjeras.
Por caso, España logró quintuplicar el negocio de las investigaciones a partir de la aplicación de un programa para ganar competitividad en el sector. La diferencia es que en la Argentina, el grueso del desarrollo científico corre por cuenta de privados, mientras que los centros públicos españoles son los más beneficiados por esta avanzada en investigación. "Ese modelo permite aliviar el tema fiscal porque esa investigación recibe un ingreso específico", sostuvo Giannoni.
Los puntos en análisis son muy específicos dicen en CAEME: "El proceso pasa primero por Anmat y después por un Comité de Bioética y luego ingresa al centro que va a hacer la investigación. Ese proceso debería demorar, para ser competitivos a nivel mundial, entre 70 y 90 días. Nosotros estamos entre 130 y 140. Haciendo unos pequeños cambios, eliminando algunos pasos burocráticos y mejorando la eficiencia".
Lo cierto es que hoy la inversión es de USD280 millones, representando el 1,2% de los protocolos mundiales. "Si mejoramos los procesos, y si ponemos foco en una política de Estado, podemos volver, como mínimo, al 2,4% de 2006", se entusiasmó Giannoni.