Italia dice que "la austeridad no es el camino" y desafía a la UE

El primer ministro italiano llamó al diálogo a las autoridades comunitarias, tras aprobar un presupuesto para el año próximo con un déficit del 2,4% del PBI, superior al recomendado por la UE

BAE Negocios

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, defendió el Presupuesto de su gobierno para 2019, afirmó que la austeridad "ya no es el camino", y llamó a "un diálogo sin prejuicios" a la la Unión Europea (UE).

"La austeridad ya no es el camino. Italia es un país fundador de la UE y un contribuyente neto. Acudimos a Bruselas con unos Presupuestos de los que estamos orgullosos y de los que queremos hablar sin prejuicios", aseveró Conte ante el Senado.

El primer ministro, con el firme apoyo de la coalición formada por el antisistema Movimiento Cinco Estrellas y la ultraderechista Liga, se refirió así a los Presupuestos Generales para 2019, aprobados anoche en Consejo de Ministros y en los que se prevé un déficit del 2,4 % del producto bruto interno (PBI) para 2019, cifra cuestionada por la Comisión Europea (CE), órgano comunitario que audita las cuentas de los países miembro.

Conde sostuvo que "la pertenencia (de Italia) a Europa es una parte esencial del programa para mejorar la situación socio-económica de los ciudadanos italianos y también europeos". El presupuesto incluye algunas de las principales promesas de campaña tanto del M5E como de la Liga. Entre las medidas se destaca la reforma del Sistema de Pensiones, impulsada por la Liga de Matteo Salvini, que establece la "Cuota 100", que permite jubilarse a una persona que sume cien entre sus años de edad y de contribución, por ejemplo si tiene 62 años y ha cotizado 38 años, y no a partir de los 65 como en la actualidad.

Esta iniciativa debería liberar unos 400.000 puestos de trabajo abrir un auténtico recambio generacional, según sostienen desde el Ejecutivo peninsular.

También se incluye un impuesto único para pequeñas y medianas empresas (pymes), incentivos para las energías renovables, un fondo de 1.500 millones de euros para indemnizar a los damnificados por las crisis bancarias, y otros 15.000 millones para un ambicioso plan de infraestructura.

Aunque no se conoce el monto total que requerirán esas medidas, medios locales sostienen que costará unos 36.400 millones de euros, de los cuales 21.000 millones llegarían por mayor endeudamiento, 7.000 millones provendrían de recortes en diversas áreas de las administración y otros 8.000 millones por ingresos presupuestarios genuinos.

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