La Justicia revisa la prisión domiciliaria de Cristina Kirchner y podría ir a una cárcel común
Casación se reúne con la fiscalía y la defensa de Cristina Kirchner para discutir la condena. Cuáles son los planteos
El tribunal de casación compuesto por los jueces de la Sala IV, Gustavo Hornos, Mariano Borinsky y Diego Barroetaveña, llamaron a una audiencia para debatir los requisitos de la prisión domiciliaria de Cristina Kirchner, condenada a seis años de prisión y privación perpetua para ejercer cargos públicos por la causa Vialidad. Mientras los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola insisten con la cárcel común, la defensa de la expresidenta exigen la eliminación de la tobillera electrónica y mejores condiciones para el cumplimiento de la pena.
A casi un mes del fallo de la Corte Suprema que condenó a Cristina Kirchner y dejó firme la decisión del Tribunal N°. 2 de Comodoro Py, las partes se reúnen a las 12 para escuchar los argumentos sobre la domiciliaria.
La domiciliaria y la tobillera electrónica, las dos manzanas de la discordia
La fiscalía insiste con la idea de revocar la domiciliaria y transferir a la expresidenta a las cuatro paredes de un penal. Fue un pedido solicitado desde el primer fallo de la Justicia, ambos reiteraron el pedido durante el proceso y ahora reafirman el deseo frente a Casación. Para ellos, “no existe impedimento real alguno para que Fernández cumpla intramuros la pena que se le puso”.
En un principio, la decisión de otorgarle la domiciliaria cayó sobre el Código Penal, que establece este beneficio a personas mayores de 70 años, que presentan algún cuadro de salud justificado o cualquier otra característica especial.
Cristina tiene 72 años, pero además presenta tres características clave que motivan la reconsideración de la cárcel común. Es dos veces expresidenta, exvicepresidenta y sufrió un intento de asesinato el 1 de septiembre de 2022, por lo que cumplir la pena en una cárcel común implica medidas de seguridad extrema, aislamiento total y vigilancia permanente.
Todas esas condiciones fueron presentadas ante la Justicia, que aprobó la domiciliaria. Lejos de llegar a un acuerdo, la fiscalía insiste con el traslado a un penal porque “su situación no difiere en nada de la de los otros ocho condenados en este proceso, que se presentaron a cumplir la pena y fueron alojados en diferentes dependencias del Servicio Penitenciario Federal”.
Dentro de los condenados en la causa, está Nelson Perotti, que tiene 80 años y goza de la domiciliaria por su edad. También está José López, que se encuentra en medio del proceso para tramitarla por motivos de seguridad, ya que es un testigo arrepentido en otra causa y, por lo tanto, entra en el sistema de protección. Otro de los condenados es Raúl Pavesi, que también aguarda la decisión del Tribunal para saber si debe cumplir la domiciliaria o no.
Los fiscales Luciani y Mola insisten también con la tobillera electrónica, pero la defensa la acusa de innecesaria. Argumentan que Fernández de Kirchner tiene custodia permanente compuesta por efectivos de la Policía Federal, que la vigila las 24 horas en su domicilio y no hay riesgo de fuga porque siempre estuvo a disposición de la Justicia".