Sistema Solar

La NASA recibió un mensaje de la Luna después de 50 años

Unos reflectores ubicados en la superficie lunar que devolvían rayos láser que enviaba la agencia y se habían averiado se comunicaron nuevamente. Esto permitió saber cómo se aleja la Luna de la Tierra y comprender mejor las leyes del espacio 

BAE Negocios

La NASA recibió por primera vez en 50 años una respuesta de la luna gracias a la espacial lunar Reconnaissance Orbiter (LRO). Desde su aterrizaje en 1969, la agencia espacial había instalado  cuatro reflectores en la superficie del satélite, pero sin embargo su señal se fue debilitando hasta perderse a finales de 2010. Ahora, la NASA comunicó que después de mucho tiempo la luna envió una respuesta a los rayos láser que enviaba la agencia a un reflector del tamaño de una novela de bolsillo a unos 385 mil kilómetros de la Tierra.

Estos reflectores se utilizan para recibir y devolver los poderosos rayos láser que la NASA ha enviado a la Luna y cronometrar cuánto tiempo tardan en regresar, una forma de obtener una medición más precisa de la distancia entre los dos puntos en función de la velocidad de la luz. Por lo tanto, es posible determinar a qué distancia se encuentra la Luna, con una precisión milimétrica, explica Science Alert.

De acuerdo con la NASA, en la Luna existen varios reflectores instalados para emitir señales pero desafortunadamente, ninguno de ellos había podido enviar una señal de vuelta a la Tierra, ya que con los años se averiaron (según la hipótesis de la NASA, fue porque se llenaron de polvo)  y dejaron de funcionar. 

Uno de los reflectores apostados en la Luna (NASA)

Según Xiaoli Sun, uno de los encargados de diseñar el reflector con el que la LRO fue capaz de reenviar un mensaje hasta la Tierra, este hallazgo podrá ayudar a entender la forma en que se comportan los cuerpos y la gravedad dentro del Sistema Solar. Además, la NASA aseguró que con esto también se puede tener una mayor comprensión del estudio de la Luna y encontrar una mejor forma de establecer puntos de observación y estudio más certeros y claros dentro de las órbitas alcanzables para la humanidad en este momento.

Una razón por la que los ingenieros colocaron el reflector fue para que pudiera servir como un objetivo prístino para ayudar probar el poder reflectante de los paneles que quedaron en la superficie de la Luna hace unos 50 años. Estos reflectores más antiguos devuelven una señal débil, lo que dificulta su uso para la ciencia.

Los científicos han estado usando reflectores en la Luna desde la era de Apolo para aprender más sobre nuestro satélite natural. Es un experimento bastante sencillo: apunta un rayo de luz al reflector y registra la cantidad de tiempo que tarda la luz en regresar. Décadas de hacer esta única medición ha llevado a grandes descubrimientos.

Los descubrimientos que tuvo el suceso

Una de las mayores revelaciones es que la Tierra y la Luna se están separando lentamente al ritmo de 3.8 centímetros por año. Esta brecha cada vez mayor es el resultado de interacciones gravitacionales entre los dos cuerpos.

Descubrieron que la Luna se aleja 3.8 centímetros por año de la Tierra

“Ahora que hemos estado recopilando datos durante 50 años, podemos ver tendencias que no hubiéramos podido ver de otra manera”, dijo Erwan Mazarico, científico planetario del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland, que coordinó el Experimento LRO que se describió el 7 de agosto en la revista Earth, Planets and Space.

Pero si los científicos van a continuar usando los paneles de superficie en el futuro, necesitan averiguar por qué algunos de ellos están devolviendo solo una décima parte de la señal esperada.

Cómo es el reflector del LRO

El reflector del LRO tiene una décima parte del tamaño de los paneles de los colocados por las misiones Apollo 11 y 14, con solo 12 retro-reflectores cúbicos, y está conectado a un objetivo en movimiento rápido.

La señal de luz se ve afectada por la meteorología en la estación láser, así como la alineación del Sol, la Luna y la Tierra. Según Tech Explorist, esta es una de las razones por las que, a pesar de varios intentos durante la última década, los científicos de la NASA no han logrado alcanzar el reflector del LRO.

En este sentido, la colaboración con los científicos franceses fue esencial. El equipo Géoazur, de la Université Côte d’Azur, en Francia, desarrolló una tecnología avanzada que mide la longitud de onda del infrarrojo de luz en LRO. Una ventaja del uso de la luz infrarroja es que penetra la atmósfera de la Tierra mejor que la longitud de onda verde visible de la luz, que los científicos utilizan tradicionalmente.

To the Moon! ��

Learn how we’re building an orbiting lunar outpost -- called Gateway -- for sustainable presence at our celestial neighbor and the progress thus far on this week’s episode of “Houston, We Have a Podcast.”https://t.co/RtGjog3JHy #Artemis pic.twitter.com/lQjxZS56Na

— Johnson Space Center (@NASA_Johnson) August 14, 2020

Sin embargo, incluso con el uso de la luz infrarroja, el telescopio Grasse en Francia solo recibió alrededor de 200 fotones, de las decenas de miles de láseres lanzados en el LRO durante 2018 y 2019.

“Este experimento es un nuevo método para verificar las teorías de acumulación de polvo durante décadas en la superficie lunar“, explicó Erwan Mazarico, autor principal del artículo científico publicado el 6 de agosto en la revista Earth, Planets and Space. Con el tiempo, se espera que algunos registros de fotones puedan crear una imagen lo suficientemente precisa que proporcione más información.

El lado oscuro de la luna

Por otra parte, el módulo de aterrizaje y el vehículo explorador de la sonda Chang'e-4 reanudaron sus operaciones en el 21º día lunar en el lado oculto de la Luna.

El módulo se activó a las 14:54 horas del jueves (hora de Beijing) y el explorador a las 20:34 del miércoles. Ambos se encuentran en condiciones normales de operación, informó el Centro de Exploración Lunar y del Programa Espacial de la Administración Nacional del Espacio de China.
 

Las imágenes captadas por el Chang'e-4 en el lado oscuro de la luna

La sonda Chang'e-4 fue lanzada el 8 de diciembre de 2018. Realizó el primer aterrizaje suave en el cráter Von Karman en la cuenca del Polo Sur-Aitken en el lado oculto de la Luna el 3 de enero de 2019.

Un día lunar equivale a 14 días en la Tierra, y una noche lunar tiene la misma duración. La sonda continuará avanzando hacia el noroeste para aproximarse al área de basalto o los cráteres de impacto con alta reflectividad, según informó el centro.

La cámara panorámica, el espectrómetro de infrarrojo cercano, el detector de átomos neutros y el radar lunar de la sonda continuarán llevando a cabo la exploración científica planificada.  

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