CIENCIA

La NASA se prepara para desviar un asteroide de 100 metros que podría impactar con la Tierra

La aparición del asteroide 2024 YR4 despierta protocolos de defensa global. Aunque tiene una baja probabilidad de chocar con la Tierra en 2032, la comunidad científica no se queda de brazos cruzados

BAE Negocios

Un asteroide de 100 metros de ancho acaba de colocar a la humanidad en un estado de alerta planetaria, aunque su amenaza se limite a un 1.3% de posibilidades de colisión con la Tierra en 2032. El 2024 YR4, descubierto por un telescopio automatizado en Chile el 27 de diciembre, escaló rápidamente a los primeros lugares de las listas de riesgo de impacto de las agencias espaciales de Estados Unidos y Europa.La escala de riesgo Torino, que va del 0 al 10, le asigna un nivel 3 a este asteroide

Esto significa que, aunque no se trata de una catástrofe inminente, merece la atención de los astrónomos. “La probabilidad de que este asteroide pase de largo sin causar estragos es casi del 99%”, señala Colin Snodgrass, profesor de astronomía planetaria en la Universidad de Edimburgo. Sin embargo, la posibilidad de una "destrucción localizada" hace que continúe siendo objeto de estudio.

Aunque el impacto de un asteroide de este tamaño no causaría una extinción masiva como la que acabó con los dinosaurios, un golpe en una ciudad podría resultar devastador. Y, aunque parezca irrisorio pensar en un apocalipsis, la comunidad científica no se atreve a subestimar ningún escenario. La reciente activación de grupos de respuesta global respaldados por la ONU resalta la importancia de un plan, incluso para eventos poco probables.

"Lo mejor que podemos hacer es seguir rastreando el asteroide y analizar su trayectoria," enfatiza Gareth Collins, profesor de ciencia planetaria en el Imperial College de Londres. No obstante, la naturaleza esquiva de estos cuerpos celestes complica la tarea. Con el asteroide alejándose de la Tierra, su visibilidad se desvanecerá pronto, limitando las observaciones necesarias para calcular su trayectoria con precisión.

Mientras tanto, los expertos nos recuerdan que el 2024 YR4 no es el primero en hacerse notar. Apophis, un asteroide que acaparó titulares en 2004, recibió una calificación superior en la misma escala, aunque más tarde fue descalificado de ser una amenaza. Este juego de luces y sombras astronómicas nos recuerda que la vigilancia constante y la cooperación internacional son esenciales para mitigar posibles riesgos.

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