TIENE 45

La excéntrica terapia de un millonario en busca la eterna juventud

Tiene 45 años y sueña con volver a los 18. Sigue una rutina de 100 acciones diarias para ganarle al paso del tiempo. Invierte dos millones de dólares al año

BAE Negocios

La búsqueda de la eterna juventud llamó la atención de la humanidad durante siglos, creando una multimillonaria industria global de salud y bienestar. Sin embargo, la ciencia no es barata, y por eso el magnate de la tecnología Bryan Johnson tuvo que recurrir a su fortuna para intentar doblegar a la naturaleza.

El fundador y consejero delegado de Kernel, una compañía de biotecnología que desarrolla cascos que pueden medir la actividad cerebral y permitir la comunicación entre cerebros y máquinas, creó su propio plan para invertir el envejecimiento de las células del cuerpo, y conseguir lo impensado: volver a tener 18 años.

Pero llegar a ser Benjamin Button no es algo fácil de lograr. Por eso, el hombre de 45 años con aspiraciones juveniles sigue el camino de 100 acciones y requisitos diferentes planificados diariamente.

Además, se somete a una serie de tratamientos que comienzan antes de las 5 de la mañana: "Desde que me levanto hasta que me acuesto, toda mi vida gira en torno a este sistema", cuenta Johnson a Bloomberg Businessweek. "Lo interesante es que mi equipo y yo creamos un protocolo basado en la ciencia y la medición que me cuida mejor de lo que puedo cuidarme yo solo", agregó.

Johnson cree que "está abriendo camino para el futuro de la salud y el bienestar"

Antes de eso, fundó una empresa de procesamiento de pagos llamada Braintree Payment Solutions que, años más tarde, en 2013, vendió a eBay por 800 millones de dólares. Con esta enorme fortuna en el banco, lanzó hace dos años el Proyecto Blueprint, el cual comenzó con una serie de pruebas que analizaron los 78 órganos de su cuerpo, tomando muestras de sangre, saliva, heces y orina.

Después se sometió a resonancias magnéticas, ecografías, pruebas de condición física y de metilación del ADN: "Cientos de mediciones en todo el cuerpo a intervalos frecuentes", explica Johnson. Los datos se recopilaron y estudiaron órgano por órgano y se compararon con los de una persona sana de 10, 20, 30 y 40 años

"Reunimos todas las pruebas, creamos unas pautas clínicas y luego pusimos en práctica los protocolos", explicó. "Mi estilo de vida diario es el resultado de ese proceso".

A diario, el millonario comprueba su glucosa, ritmo cardíaco y niveles de oxígeno, entre otras cosas
En qué consiste su tratamiento

A pesar de su éxito, Johnson sufrió estrés, tuvo sobrepeso y se encontraba profundamente deprimido y al borde del suicidio. Aquello fue una llamada de atención que le animó a dedicar también tiempo a cuidar su cuerpo. Y lo hizo bajo la dirección de Oliver Zolman, un médico especializado en medicina regenerativa de 29 años que controla el proceso de rejuvenecimiento de los órganos de Johnson. Zolman creó en 2021 una empresa llamada 20one Consulting con sede en Cambridge, en el Reino Unido, que ofrece una serie de programas para retrasar el reloj biológico. "Mi objetivo es demostrar mediante bioestadística una reducción del envejecimiento del 25% en los 78 órganos para 2030", afirmó Zolman para Bloomberg. 

Ninguno de los clientes de Zolman es más aplicado que Johnson. "Trato a atletas y a famosos de Hollywood, y nadie va tan al límite como Bryan", comenta para el medio estadounidense Jeff Toll, internista y uno de los 30 miembros del equipo trabajan en este proyecto. Toll aseguró que las pruebas demuestran que el millonario fue capaz de reducir su edad biológica global en al menos cinco años: tiene el corazón de una persona de 37 años, la piel de una de 28 y la capacidad pulmonar y la forma física de una de 18. "Todos los marcadores que seguimos han mejorado notablemente", explicó Toll.

Bryan Johnson antes de comenzar con el Proyecto Blueprint

Pero esto no es nada simple. Lo que hace el dueño de Kernel es mucho más complejo que tomarse una pastilla o ponerse una inyección. Según explica la periodista de Bloomberg Ashlee Vance, que lleva años siguiendo esta historia, Johnson arranca el día a las cinco de la mañana con varios suplementos y medicamentos.

Luego de levantarse, se pesa en una báscula de alta tecnología que no solo mide su peso, sino también su grasa corporal y su nivel de hidratación. Luego se toma la temperatura corporal, a través del oído. Ingiere 54 pastillas junto con una bebida a la que llama "el gigante verde", que contiene creatina, flavanoles de cacao y péptidos de colágeno, y se pone una gorra en la cabeza que bombea luz roja al cuero cabelludo para estimular el crecimiento del pelo, porque ningún hombre quiere quedarse calvo a una edad avanzada.

También tiene una serie de dispositivos con los que controla la temperatura corporal, la glucosa en sangre, las variaciones de la frecuencia cardiaca y los niveles de oxígeno mientras duerme. Hace mediciones constantes de cada parte de su cuerpo: se hace análisis de sangre, de heces y orina, además de resonancias magnéticas y ecografías del cuerpo completo. También se somete a pruebas periódicas específicas para monitorear el estado de sus riñones, próstata, tiroides y el sistema nervioso.

Después hace ejercicio, sometiéndose a un proceso de 25 pasos que incluye 10 minutos de arrastre con trineo, nórdicos, nórdicos inversos y "rotaciones de tobillo IsoTib" para intentar aumentar la fuerza de su diafragma. Luego, desayuna "unos cuantos kilos de verduras como brócoli, coliflor, ajo y jengibre", elegidas por sus beneficios para la salud. Todo esto antes de las 7 y media. "Ya te haces una idea", explicó el protagonista. "Organizamos mi día a día de forma estricta para poder hacer todas estas cosas", confirmó.

El magnate se aplica siete cremas diarias y cada semana se hace exfoliaciones ácidas y terapia con láser

A su vez, el excéntrico Johnson se hace un tratamiento específico para reparar los daños que sufrió su piel por el sol a base de cremas y exfoliaciones semanales con ácido y láser. Sin embargo, hay otros tratamientos muy seguidos en internet que no le interesan, como el uso del resveratrol —un compuesto procedente de la uva al que se le atribuyen propiedades beneficiosas para la salud—, los baños de hielo antiinflamatorios o los suplementos de testosterona. Todo su programa y sus avances están minuciosamente documentados en esta web.

Ahora, el especialista en biotecnología se define como un "deportista profesional del rejuvenecimiento", y argumentó: "Somos pioneros de la ciencia y estamos mostrando el futuro del potencial humano. Es curioso, porque la mayoría de la gente escucha hablar de esto y su reacción instantánea es suponer que estoy loco. Es muy difícil entender que pueda obtener más placer haciendo esto que con cualquier otra cosa".

Pero a pesar del costoso monto (según declaró a Bloomberg Businessweek, el régimen le costará este año casi dos millones de euros), cree que está abriendo camino para el futuro de la salud y el bienestar. "Si este proyecto tiene éxito en los próximos años y somos capaces de demostrar que logramos resultados estables y repetibles (no solo por mí, sino por otras personas), podría cambiar la relación de la sociedad con el tiempo", aseguró.

Johnson imagina un futuro en el que la gente viva hasta los 120 o 150 años. Pero no es tonto: mucha gente odia el brócoli. "No todo el mundo tiene esta infraestructura, ni mi fuerza de voluntad para cumplir el protocolo", admitió. En su lugar, quiere que la gente entienda los hábitos que pueden introducir en sus vidas, por ejemplo, cambiando su relación con la comida y el alcohol.

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