La guerra comercial y el Brexit frenan la economía alemana

Producción industrial y exportación, afectadas por la incertidumbre

BAE Negocios

La incertidumbre y las consecuencias burocráticas de la guerra comercial entre China y Estados Unidos le costarán a la economía alemana, orientada a la exportación, 30.000 millones de euros en crecimiento este año, según informó el periódico Die Welt.

El medio cita un informe de las Cámaras de Comercio alemanas (DIHK), según el cual el crecimiento de las exportaciones estaba a punto de desaparecer como resultado de las tensiones en el comercio mundial.

"En el año en curso difícilmente cruzaremos la línea cero en términos de crecimiento de las exportaciones, lo que significa que tendremos más de 30.000 millones de euros menos de crecimiento de las exportaciones en comparación con un año anterior ya de por sí débil", dijo el presidente de DIHK, Eric Schweitzer.

El costo en términos de burocracia adicional también fue sustancial, dijo DIHK, añadiendo que este año ha proporcionado un récord de 1,34 millones de certificados de origen - un procedimiento que consume mucho tiempo pero que es esencial para los exportadores que esperan evitar que sus mercancías se vean afectadas por las sanciones comerciales dirigidas a otros países.

Los exportadores alemanes también se vieron afectados por la salida prevista de Gran Bretaña de la Unión Europea, dijo DIHK. En el primer semestre del año, Gran Bretaña fue el octavo socio comercial más importante de Alemania, por primera vez detrás de Polonia, mientras las empresas se preparaban para la reintroducción de barreras reguladoras.

Empeoramiento

En tanto, trascendió que el freno de la actividad manufacturera de la "locomotora europea" se agravó durante septiembre hasta llegar a sus mínimos desde la Gran Recesión, según el índice de gerentes de compras (PMI), que se ha situado en 41,7 puntos desde los 43,5 del mes anterior, su peor lectura desde junio de 2009, según informó IHS Markit.

La producción fabril de Alemania registró en septiembre su octavo descenso mensual consecutivo y el deterioro fue el mayor desde julio de 2012, mientras el dato de nuevos pedidos sufrió su mayor caída mensual desde abril de 2009. Asimismo, las fábricas alemanas expresaron una mayor disposición a reducir sus plantillas durante el mes de septiembre, cuando aceleraron el ritmo de recortes de empleo hasta niveles no vistos desde enero de 2010.

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