Coronavirus

La pandemia cortó la incipiente recuperación de la industria y advierten por una crisis inédita

La UIA mostró que actividad manufacturera cayó 0,9% en febrero pero que esa contracción era parte de la desaceleración de la crisis que había dejado al 40% a las fábricas sin utilidad de su capacidad instalada.

amaciel

La actividad industrial de febrero se contrajo 0,9% y revirtió la incipiente suba del 0,4% de enero. En ese sentido, las manufacturas también cayeron en términos desestacionalizados 0,1%, lo que generó una acumulación del 0,2% por debajo de la comparación con los dos primeros meses del 2019. La retracción estuvo explicada principalmente por el pozo en que cayó el sector automotriz, que cambió de un eventual positivo de inicio de año a un derrumbe del 20% en el segundo mes.

Los números de febrero mostraban ya el impacto de la crisis sanitaria mundial producto del Covid-19 con caída de exportaciones e importaciones de bienes de capital, pero prevén un fuerte impacto en la producción fabril argentina, con contracciones “preliminares de marzo del sector automotriz (-34,4%), de la producción siderúrgica (-26,8%) y de los despachos de cemento Portland (-46,5%) dan cuenta de ello”.

El informe de la UIA mostró que la caída de febrero “se verá profundizada en marzo cuando se registre el impacto económico de la cuarentena total sobre el entramado productivo”, y que una encuesta sectorial adelantó que “al interior de la industria todas las ramas de actividad presentan gran cantidad de empresas inactivas, donde hay tanto empresas vinculadas a actividades no esenciales como a las esenciales, que han restringido su producción a lo elemental”.

“Desde el avance de la pandemia del Covid-19, la sociedad argentina en su conjunto atraviesa un escenario muy complejo, con gran impacto en el entramado productivo. En lo que se refiere estrictamente al sector industrial, esta pandemia ocurre justo cuando la actividad comenzaba a mostrar signos de desaceleración de la caída en la producción, luego de 20 meses de caídas interanuales”, destacó el CEU de la UIA.

 

La retracción de febrero se explicó principalmente por una caída de la demanda de autos lo que llevó a la industria automotriz a revertir una suba interanual en enero con “una caída en sus niveles de producción del orden del -20% durante febrero”.

La falta de recuperación de la obra pública provocó que el sector de minerales no metálicos mostrara una baja de 13,2% en sus niveles de producción, “en gran medida por la caída de 25,2% de los despachos de cemento Portland”. Estos dos eslabones de la cadena industrial fueron los causantes principales de que la producción metalmecánica se contraiga 6,0% por la menor actividad de los rubros autopartes, fundición y bienes de capital”.

“Los sectores que amortiguaron la caída de la actividad en mayor medida fueron la refinación de petróleo (+9,4%), sustancias y productos químicos (+5,3%, por la mayor producción de petroquímicos intermedios, básicos orgánicos y agroquímicos y fertilizantes) y alimentos y bebidas (+5,2%, por el incremento en molienda de oleaginosas y de cereales, principalmente)”, destacó el informe de la UIA.

Hubo caída en el comercio exterior en general. Mientras se profundizó el derrumbe de las ventas al mundo de las manufacturas de origen industrial con un 4,1% durante febrero, tanto en volúmenes (2,8%) como en precios (1,3%); por el freno de las inversiones, volvió a caer la importación de bienes de capital (27,3%), la de sus piezas y accesorios (26,3%) y de bienes intermedios (10,6%).

“En el plano laboral, el empleo industrial presentó una leve desaceleración de la caída a una tasa de -3,9% interanual en enero (cuando el promedio del último trimestre de 2019 fue de -4,4%). Esto equivale a 44.170 puestos menos en la comparación interanual”, destacó el CEU.

 

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