La reducción del horario semanal de trabajo ya se discute en la región
En Chile avanza una propuesta legislativa que podría derivar en la fórmula 4x3
Las repercusiones de la propuesta de una semana laboral de 4 días ya comenzaron a sentirse en América Latina. Sin ir más lejos, en la Argentina, el senador por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y abogado laboralista, Mariano Recalde, fue categórico: "Trabajar 4 días no es menos trabajo. Es repartir mejor el empleo. Es aumentar la productividad. Es disminuir los accidentes de trabajo. Y es el futuro".
La primera señal Recalde la dio a mitad de la semana pasada cuando compartió en su cuenta de Twitter una nota del diario Página 12 sobre la prueba que se hizo en Islandia con una semana laboral de 4 días, y cuyos resultados fueron calificados de "extremadamente positivos". El senador tuiteó "Es por acá", pegado al link de la nota que habla del considerado mayor experimento sobre la semana laboral de cuatro días, que se llevó adelante entre 2015 y 2019 entre 2.500 islandeses (ver aparte).
Más allá de los comentarios de Recalde, la región ya cuenta con propuestas legislativas en ese sentido. Una de ellas es de Chile, el país trasandino que aceleradamente parece querer recuperar derechos que apenas unos años atrás eran impensables en el territorio donde reinó el neoliberalismo casi sin oposición durante más de dos décadas.
Modificación
Y es que a fines de junio, la Cámara de Diputadas y Diputados declaró admisible el proyecto de ley que busca reducir la jornada laboral a cuatro días y extender los días de descanso a tres.
La fórmula que fue definida por los parlamentarios como 4x3 busca reducir la jornada laboral a 40 horas semanales en un principio, para bajar a las 38 horas al quinto año de su implementación.
"Esperemos un debate con altura de miras para modernizar nuestra legislación laboral y mejorar las condiciones y la calidad de vida de los chilenos", escribió en su cuenta de Twitter el diputado del PPD Raúl Soto.
Colombia avanza en un camino parecido, pero para reducir la jornada laboral actual de 48 horas semanales, a 42. La iniciativa plantea que la reducción sea gradual, es decir, cada año se bajarán 2 horas de la jornada actual, desde 2023 y hasta 2026, hasta llegar a las 42 que prevé la ley.