Fuertes críticas

La relación entre Javier Milei y el papa Francisco, entre distancias y acercamientos

Durante la campaña presidencial, el libertario había lanzado fuertes críticas hacia el Sumo Pontífice. Al ganar el balotaje, recibió un llamado del Papa. En febrero de 2024 se reunieron en el Vaticano

nvaccarezza

El primer Papa latinoamericano en la historia tuvo una relación distante con el actual presidente argentino, Javier Milei, algo que no se sucedió con otros mandatarios de gestiones anteriores.

Antes de ganar las elecciones y asumir como presidente, el líder de La Libertad Avanza arrancó el vínculo con el pie izquierdo. Como diputado había emitido fuertes críticas hacia el pontífice a quien calificó de “representante del maligno en la Tierra”, “comunista impresentable” y “zurdo asqueroso”. Los insultos hacia el Papa eran moneda corriente en las palabras del libertario.

Pero una vez que ganó las elecciones y asumió al frente del Poder Ejecutivo, Milei tuvo que adoptar un tono más conciliador, y llegó a retractarse de sus críticas. Luego mostró un acercamiento al Vaticano.

El 21 de noviembre de 2023, el día que Milei ganó el balotaje, el Papa rompió el hielo después de tanta tensión y, como gesto de humildad, llamó al mandatario electo para felicitarlo. En ese mismo momento, el presidente invitó al Papa a que visite la Argentina “como jefe de Estado y líder de la Iglesia católica”. La visita nunca se pudo concretar. 

En enero de 2024, el presidente le envió una carta al papa Francisco en la que le expresaba su deseo de trabajar juntos por “la paz y la prosperidad”, y el 14 de febrero se concretó un encuentro privado en el Vaticano que se extendió por aproximadamente una hora. La reunión fue interpretada como un gesto de buena voluntad por parte de ambos líderes. 

Incluso Milei asistió a la Basílica de San Pedro, donde su Santidad llevó a cabo la canonización de María Antonia de Paz y Figueroa, “Mama Antula”, la primera santa argentina de la historia.

Tras aquel acercamiento, Milei admitió que tuvo que reconsiderar algunas posiciones. “Es muy importante el sostén moral en un país con tanto arraigo en el catolicismo” y que “no puede quedar atrapado en rencillas ideológicas, sobre todo siendo un líder espiritual”, sostuvo.

Al conocerse la noticia del fallecimiento de Francisco, el presidente expresó a través de su cuenta de X que “a pesar de diferencias que hoy resultan menores, haber podido conocerlo en su bondad y sabiduría fue un verdadero honor para mí”. El Gobierno decretó siete días de duelo.

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