Entrevista a Daniel Kerner, de Eurasia Group

"La tensión entre EE.UU. y China puede jugar a favor de Argentina en el FMI"

El director para América Latina del influyente think tank analizó en este reportaje con BAE Negocios las implicancias para la región de la nueva administración de Biden: "el país no quiere ni puede hacer el ajuste fiscal que pide este tipo de programa", asegura

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Daniel Kerner es politólogo y director para América Latina de Eurasia Group, el influyente think tank con sede en Washington destinado a asesorar a inversores y financistas sobre las cuestiones políticas de todo el globo. En este reportaje concedido a BAE Negocios, asegura que la tensión entre China y Estados Unidos puede jugar a favor de la Argentina en la negociación por el préstamo de USD44.000 millones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), y que no ve espacio para que el nuevo programa con el organismo de crédito multilateral incorpore reformas o un ajuste fiscal duro.

¿Cómo puede afectar a la Argentina el cambio de signo político en la Casa Blanca?

La postura con Argentina será muy similar a la tendrá el gobierno de Estados Unidos para toda América del Sur, con la salvedad de la importancia que tiene el vínculo con el Fondo. Creo que hay un clima de no ser particularmente duro con los países, y que la Secretaría del Tesoro pueda ser un poco más dura con los bonistas, que con los países.

Justamente, el país está en medio de la negociación con el FMI, el principal accionista, y pretende ir hacia un Extended Fund Facilities

Hay un contexto como para pensar que Biden será un poco más laxo que Trump en lo que respecta al ajuste fiscal, para el tipo de programa que pretende la Argentina. Ese plan implicaría una serie de reformas que el país no puede ni prometer. Mi sensación es que no es el momento para ser particularmente duro. De lo contrario, empujarían al Gobierno a hacer alianzas con China, sobre todo. Esto puede jugar a favor, para ser un poco más receptivo, y ayudar en la negociación.

Trump fue clave en la aprobación del préstamo récord para la Argentina

La idea de sostener a Macri venía de Obama, porque entendía que era un gobierno amigable al que había que ayudar, algo que se había perdido con Cristina, sobre todo a partir de lo que fue el Memorándum con Irán. Hay que recordar que el Tesoro apoyó a la Argentina en el juicio con los buitres, aunque eso tampoco nos de una indicación de qué tanto le importará el vínculo bilateral a Biden.

¿Regreso al multilateralismo?

¿Y cuál será la postura para América Latina de Biden?

Para América Latina no es un cambio tan grande. Sí a nivel global, hay mucha expectativa fuera de los Estados Unidos de un regreso a cierta normalidad que considero está un poco exagerada.

¿Por qué?

Hay cosas estructurales que cambiaron, como para volver al orden pre-Trump, que el ex presidente hizo cosas para destruir. No va a ser fácil volver a un mundo regido por los organismos multilaterales guiados por los Estados Unidos. Quizás un poco más que con Trump, pero no va a ser un cambio tan grande.

En definitiva, lo que ocurre es que las tensiones entre Estados Unidos y China siguen creciendo y dan forma a todo lo que pase en el mundo.

Fuera de los EEUU, no se dan cuenta de la polarización enorme que hay acá. Si mirás las encuestas, dos tercios de los republicanos no consideran legítimo a Biden. El foco estará puesto en lo doméstico y eso limitará el regreso a la normalidad. La política exterior será la que el presidente pueda manejar sin la intervención del Congreso.

Entonces, lo doméstico va a ser prioritario. Principalmente el manejo de la pandemia y el paquete de estímulo, gracias a la mayoría limitada en el Congreso, pero mayoría al fin. Salud y cambio climático van a ser los ejes, veremos si en dos años mantienen sus bancas en las elecciones legislativas. En cuanto a la política exterior, se va a volver a cierta armonía con aliados, con un poco más de liderazgo por parte de Estados Unidos.

Cambio climático y China

¿Cómo seguirá la disputa con China?

Uno de los pocos consensos de la elite política y diplomática es que China es un adversario en todos los ámbitos y no juega las mismas reglas, por eso hay que actuar. Mientras tanto, el consenso en Beijing es que EE.UU. está en decadencia y no los deja crecer.

El otro gran punto de la agenda es el cambio climático. Ha habido un reconocimiento creciente de la gente de que es un problema. Hay una sensación de urgencia. Va a marcar mucho lo que haga Biden...que por otro lado, en lo económico también es proteccionista. No va a ser el Estados Unidos de los 90, empujando necesariamente en esa dirección.

En este escenario, América Latina cae rápidamente en la lista de prioridades. En general, para la región el vínculo será menos disruptivo que con Trump, más institucional, buscará que funcione mejor la diplomacia americana. No me parece que cambie mucho en cuanto a agenda. China es como Estados Unidos un aliado económico de América del Sur, en muchos casos uno muy impotante, el principal o segundo socio comercial y fuente de inversión para la región, que la necesita para crecer. Por eso vemos una tensión en aumento en la cuestión regulatoria y tecnológica.

La disputa entre las dos superpotencias "dan forma a lo que pasa en el mundo"
Venezuela y Cuba

¿Puede haber un giro también en el vínculo con Venezuela y Cuba?

En México y América Central, Biden podrá a apuntar a impulsar el desarrollo económico y ayudar, pero no se cuánto podrá hacer. En Venezuela, se podrá ver un tono menos agresivo, pero con un cambio no muy grande. En cuanto a Cuba, seguramente intente volver a la política de apertura que había desplegado Obama.

Venezuela es importante. A Biden le fue muy mal en Florida, sobre todo en gran medida por los venezolanos y cubanos que pensaban que él era el socialismo. Los demócratas van a tratar de recuperar el voto latino, que pensaban que lo tenían agarrado. Aún así, Venezuela no va a ser un tema prioritario. El gobierno norteamericano va a seguir buscando una transición, nadie piensa en invadir, y las sanciones se mostraron contraproducentes. En ese marco, puede volcarse hacia algo más "quirúrgico".

Agenda ambiental y disputa comercial

Para Kerner, el cambio climático estará al tope de la agenda de gestión de Biden, y eso se trasladará a la región. "Hay una confluencia entre el electorado y la clase política en relación a este tema", explica. "El electorado también está preocupado por otras cosas, el sector privado un poco más, y de pronto, América Latina va a tener que lidiar mucho con eso", advierte el analista de Eurasia.

"En América Latina, ningún país ha hecho demasiado por el cambio climático. Argentina y la región tienen mucho potencial en energías renovables. Se van a sorprender en que de pronto va a ser una prioridad para la principal potencia del mundo. Las empresas estadounidenses con operaciones aquí van a poner eso sobre la mesa, más allá de que es un tema difícil para los emergentes", evalúa Kerner.

¿Puede haber novedades sobre los aranceles que tienen, por ejemplo, los biocombustibles?

Eso tiene que ver en los distintos intereses domésticos que hay al interior de Estados Unidos y cómo juegan. Mucho más relacionados con los estados en sí, que con el nivel federal. Lo que sí, podemos esperar a un gobierno que funcione más efectivamente y sea menos arbitrario. Que también sea proteccionista, pero más sofisticado, más pensado y que juegue más técnicamente.

Si hay un determinado producto que afecta a cierto estado, y algún senador quiere impedir su ingreso porque afecta a los productores locales de ese bien, no imagino a Biden haciendo algo para que se ponga en contra, considerando cómo quedó el Congreso.

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