Llega la cosecha de trigo argentino y la hora de sacar cuentas
En el escenario de precios y cantidad de cereal, se define si conviene vender lo disponible o esperar un rebote adicional
Después de una cosecha gruesa que dejó más broncas que alegrías, en el centro y norte del país ya está pronto a trillarse el trigo, mientras que en el sur entra en etapas finales en óptimas condiciones. El productor busca y necesita la revancha con este cultivo. Y muy probablemente la consiga, ya que se esperan buenos rindes y los precios son mayores a los históricos. Sin embargo hay algunas cosas que hay que tener en cuenta.
Un buen precio de cosecha, cuando por el pico de oferta los granos son más baratos, es 160/170 u$s/tt. Por eso cuando los valores superaron los 180 u$s/tt comenzaron a darse ventas. Luego el precio se fue por encima de los 200 u$s/tt y la venta cobró ritmo. Finalmente para fines de agosto los precios llegaron los máximos de 220 u$s/tt, pero para ese momento ya los productores habían vendido un porcentaje alto de su producción, y faltando mucho para la cosecha, no resultaba prudente seguir vendiendo por el riesgo de que la naturaleza jugara en contra, recortara la producción y quedaran vendidos en exceso.
Ante esto, a nivel país hay vendido más de un tercio de la producción, cuando a esta altura del partido normalmente estamos por debajo del 20%, y gran parte de ello se vendió muy temprano. Por eso el productor promedio llega hoy con 35% de su trigo vendido a valores de 190 u$s/tt. Ahora que finalmente tiene certeza productiva como para vender algo más, los techos de 220 u$s/tt quedaron muy lejos, y enfrenta valores tendiendo a los 170 u$s/tt. Este precio no es malo para la época de cosecha, e incluso genera un buen margen. Pero la pregunta es si vender a estos precios o esperar el rebote.
Los que van a estar contentos con la llegada de la cosecha nueva son los molinos harineros. En los últimos meses se les hacía difícil conseguir mercadería, por lo que tuvieron que pagar precios muy altos. El 17 de octubre el trigo disponible valió 240 u$s/tt y hoy no llega a 176 u$s/tt. Una caída de 60 u$s/tt en dos semanas es la muestra más cabal de que quedaba un stock mínimo del cereal, y no tanto como decían los datos oficiales.
Volviendo a la pregunta de si vender ni bien se trilla o esperar, la presión de cosecha local va a ser fuerte. Primero porque se necesita el dinero, y para cobrar hay que vender y entregar. Y segundo porque ya hay más de 3 mill.tt. vendidas con entrega noviembre, diciembre y enero, cuando en promedio en los últimos años los puertos sólo lograron recibir 2,8 mill.tt. A esas toneladas vendidas hay que sumarle que normalmente en esos meses usualmente se vende la mitad del trigo Argentino, que también debe entregarse y ya no habrá espacio. El que quiera entregar tendrá que "pagar" el espacio aceptando precios más bajos.
Esto ya se está viendo en el mercado: la posición diciembre Rosario con 178 U$S/tt vale 18 u$s/tt menos que marzo y 30 u$s/tt menos que julio. Se genera así un incentivo a postergar la venta, ya que aun pagando una tasa alta en dólares, y costeando una bolsa para guardar los granos, sigue conviniendo esperar.
La pregunta entonces se ve modificada. Claramente no conviene vender disponible. Sin embargo ahora podemos preguntarnos si es mejor vender ahora capturando los precios para marzo o julio, o esperar un rebote adicional, ya que el precio máximo de julio fue 245 u$s/tt, y si el productor no tuviera un corazón alcista no sería productor! No obstante la cuestión es si hay fundamentos suficientes para esperar una mejora.
Argentina tiene una demanda a buen precio asegurada de 11 mill.tt., 5 de consumo interno y 6 para Brasil. Estos pueden pagar precios muy elevados, la molinería local por el valor agregado que genera, y Brasil por la cercanía con Argentina versus otros orígenes y el arancel externo del Mercosur. Sin embargo con una cosecha que apunta a 19 mill.tt. "sobrarían" 8 mill.tt. que es necesario vender a otros lugares, más distantes y con competencia de proveedores fuertes.
En los primeros meses de la cosecha, cuando la oferta es grande, los precios se deprimen y los compradores colocan el saldo extra Mercosur. Luego cuando Brasil nota que se vendió mucho, levanta cotizaciones y desplaza al resto de los compradores.
Por eso en este momento que estamos en cosecha, el trigo argentino para marzo puesto en Brasil llega 60 u$s/tt más barato que el de EE.UU. cuando no debería superar los 30 u$s/tt. Es por ello que los precios podrían mejorar hasta los 230 u$s/tt desde este punto de vista.
No obstante también hay que tener en cuenta que tras una campaña mala del hemisferio norte, los precios internacionales están altos, y que para mayo cuando este fenómeno pese fuerte en los mercados, podríamos estar en otra situación. La siembra en EE.UU. viene relativamente bien, y las condiciones en Europa y Rusia son alentadoras. De allí que no nos llevaríamos una cantidad importante de trigo sin vender hacia adelante, pero si recomendamos vender en las posiciones diferidas.