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¿Llora Messi?: Cristiano Ronaldo es el atleta mejor pagado de la historia

Con ingresos que superan los 260 millones de dólares, es un caso de estudio sobre cómo convertir el éxito deportivo en un negocio global y el poder del marketing de influencers.

BAE Negocios

Cristiano Ronaldo entró en el Récord Guinness como el atleta con mayores ingresos en un año. Su fortuna no viene solo del fútbol, sino de un imperio de marca personal que define al deportista moderno.

En la cancha, sus récords son legendarios. Fuera de ella, también. Cristiano Ronaldo fue certificado por Guinness World Records como el atleta mejor pagado del mundo, con unos ingresos anuales que superan los 260 millones de dólares. Esta cifra astronómica, impulsada por su contrato con el club Al-Nassr de Arabia Saudita y sus múltiples patrocinios, lo convierte en un fenómeno económico.

Su caso demuestra que el valor de un atleta de élite hoy trasciende su rendimiento deportivo. Es una combinación de talento, imagen y una gestión empresarial de su propia marca.

 

El deportista como CEO de su propia marca

El modelo de negocio de Cristiano Ronaldo se estudia en las escuelas de marketing. Sus ingresos se dividen en dos grandes áreas:

Ingresos en el campo: Su salario y bonificaciones por rendimiento deportivo. Ingresos fuera del campo: Una cartera diversificada que incluye: Patrocinios: Contratos millonarios con marcas como Nike, Herbalife y Binance. Marca CR7: Su propia línea de hoteles, perfumes, ropa interior y gimnasios. Redes sociales: Es la persona con más seguidores en Instagram, lo que le permite cobrar cifras astronómicas por cada publicación patrocinada.

Especialistas en marketing deportivo explican que atletas como Ronaldo, LeBron James o Lionel Messi han dejado de ser meros empleados de sus clubes para convertirse en corporaciones mediáticas y de consumo en sí mismos.

El impacto de los “nuevos mercados”

El récord de ingresos de Ronaldo está directamente vinculado a su fichaje por la liga de Arabia Saudita. Este movimiento es parte de una estrategia geopolítica de países de Medio Oriente para usar el deporte (un fenómeno conocido como "sportswashing") como una herramienta de poder blando y diversificación económica.

Esto ha inflado los salarios a niveles nunca antes vistos, alterando el equilibrio de poder en el fútbol mundial.

El récord de CR7 no es solo una historia de éxito personal, sino un reflejo de las nuevas fuerzas económicas que están redibujando el mapa del deporte global.

 

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