Lujo, brillos y tragedia en Miami
The Assassination of Gianni Versace, segunda entrega de American Crime Story
15 de julio de 1997. El sol se alza sobre Miami una vez más regalando su baño dorado. Ataviado en un salto de cama rosa, Gianni Versace sale al balcón de su fastuosa mansión a capturar un poco del hechizo de esa brisa marina matinal. No demasiado lejos, en la playa, su asesino observa el horizonte sentado en la arena, esperando una oportunidad.
Tras un aclamado debut en su primera temporada dedicada al caso de O. J. Simpson, American Crime Story eligió el homicidio del modisto italiano para un segundo relato, esta vez con resultados menos únanimes de crítica. No era fácil igualar la marca. Con un elenco de figuras que calzaban a la perfección en cada rol y una mirada lúcida e incisiva, había logrado un retrato memorable de uno de los casos policiales más mediáticos de los últimos tiempos.
Sin embargo, la historia de Versace tiene lo suyo y, con varios galardones cosechados en las últimas semanas en plena temporada de premios en Estados Unidos, la serie sube ahora a Netflix. Desde ayer puede verse en la popular plataforma, una chance de lujo para conquistar audiencias.
La impactante actuación de Darren Criss como Andrew Cunanan, el homicida en cuestión, es sin duda uno de los mayores atributos de la propuesta. Su trabajo construyendo el personaje de ese joven ambicioso que quería sentirse alguien especial, tan encantador como mitómano, manipulador y violento, no pasó desapercibido: ya se llevó a casa el Globo de Oro y el premio de la crítica.
De hecho, el relato se centra más en la historia de Cunanan que en la del propio Versace. La trama parte de un primer capítulo impregnado de música clásica y coronado con la escena de tinte apoteósico del diseñador agonizando en las escalinatas de su mansión sobre el regazo de su novio, para ir hacia atrás en el tiempo en cada nueva emisión. Indaga de esta forma en los pasos anteriores de Cunanan y su derrotero sangriento. Un dispositivo interesante que intenta desenredar el hilo en busca del nudo inicial de la madeja. Una incursión sin respuestas contundentes pero que en el recorrido permite transmitir, aunque con trazo grueso, algo de la atmósfera homofóbica de los años 90.
Junto a Criss hay un elenco que incluye estrellas como Ricky Martin y Penélope Cruz, que ejercita su acento italiano como Donatella, además de Édgar Ramírez que se destaca como Gianni.
Aunque algunos consideran tóxico el regodeo escabroso de este tipo de propuestas, el proyecto va por más. Ryan Murphy, creador también de Glee y quien había saltado a la fama como productor de Nip/Tuck, es el nombre fuerte detrás de la serie, que ya tiene en marcha una tercera y cuarta temporada de esta antología centrada en crímenes reales.