Macri y Bolsonaro pactarán la apertura de los acuerdos bilaterales fuera del Mercosur
El arancel externo se bajaría drásticamente
Durante la cumbre que mantendrán el próximo 16 de enero, el presidente Mauricio Macri y su par de Brasil, Jair Bolsonaro, acordarán avanzar sobre la firma de acuerdos comerciales bilaterales por fuera del Mercosur, mediante la eliminación de una normativa que exige el consenso de todos los países.
El flamante presidente brasileño agradeció ayer el saludo que hizo su par argentino por la asunción en la primera magistratura. A través de Twitter, Bolsonaro expresó: "Gracias por sus palabras, Presidente. Sin dudas, Brasil y Argentina van a caminar juntos en direcciones diferentes a las pasadas por los últimos gobiernos. íUn gran abrazo!". Fuentes oficiales, conocedoras de la agenda que discutirán ambos mandatarios, señalaron a BAE Negocios que los tres ejes más salientes serán: la disolución de la resolución 32/00 que precisamente prohibe las negociaciones de algunos de los miembros sin el aval del resto; la eliminación o recorte profundo del arancel externo común; y la política general del bloque respecto de Venezuela, donde las corrientes migratorias preocupan tanto a la Argentina como a Brasil.
En el encuentro que se dará en dos semanas, Bolsonaro pedirá a Macri la eliminación de la resolución 32/00, o sea del condicionamiento del resto de los países para que se firmen tratados bilaterales. Las fuentes gubernamentales dan como un hecho que este cambio se producirá en el corto plazo ya que cuenta ahora con un consenso unánime. De hecho, Uruguay fue el primer país que lo pidió bajo la administración actual de Tabaré Vázquez.
Por otro carril, como tanto Bolsonaro y su ministro de Economía, Paulo Guedes, tienen decidido flexibilizar el Mercosur, se abren dos posibilidades. Una de ellas es directamente la modificación de la normativa del bloque para eliminar el AEC, que cuenta con una importante adhesión en el equipo económico del nuevo gobierno. La segunda alternativa es conservar el AEC pero con una gran reducción tanto de los sectores industriales alcanzados, y de los porcentajes de los aranceles, esquema en el que ya dejaría de existir el máximo del 35 por ciento.
Bolsonaro propondrá formalmente al Mercosur una fuerte flexibilización que podría significar la transformación de la unión aduanera en una zona de libre comercio, aunque las fuentes locales se inclinan por un escenario menos drástico, con una ampliación enorme de la lista de excepciones al arancel externo común (AEC) para que cada país negocie sus reglas, lo cual abre un gran interrogante sobre el impacto en la Argentina. "Macri buscará conocer en la reunión si el cambio en el arancel externo común que desea Bolsonaro es para beneficio propio, afectando sectores industriales nacionales, o si tendrá un razonamiento más profundo y beneficiará a los socios comerciales para dinamizar las economías", apuntaron en el Gobierno.
En la actualidad, los exportadores argentinos a Brasil son 3.000 empresas (muchas pymes industriales) que mantendrían su beneficio de ingreso sin pago de arancel, pero perderían la exclusividad con esa preferencia arancelaria y se someterían a una competencia con empresas de terceros países que hoy deben pasar por el arancel externo. Si se calcula que las exportaciones a Brasil podrían elevarse en 2018 a unos u$s11.100 millones puede estimarse que llegarán a representar el 18% del total exportado por la Argentina, por encima de los últimos tres años pero aún lejos de los niveles previos al 2015.
Las importaciones desde Brasil, por su parte, alcanzarían en 2018 los u$s16.000 millones y representarían casi 24% del total importado por Argentina. "Se entiende que el propósito es lograr que el rígido arancel externo común, que es de los más altos del mundo hoy, no sólo sea reducido sino que además pueda ser reemplazado por regulaciones que permitan a cada miembro del bloque lograr acuerdos comerciales o económicos internacionales bilaterales", afirmó el consultor en temas comerciales internacionales, Marcelo Elizondo.