Mercosur-UE: advierten sobre la macroeconomía y los impuestos distorsivos

La consultora Invecq sostiene que se necesitan cambios para que Argentina sea competitiva en el marco del Acuerdo

BAE Negocios

El acuerdo alcanzado entre los países del Mercosur y la Unión Europea presenta oportunidades de exportación, pero también necesita ordenar aspectos macroeconómicos e impositivos, según advirtió la consultar Invecq al evaluar los alcances de esa medida.

"Argentina no tiene el mismo nivel de exportaciones que presentan los demás socios del Mercosur, en donde la medición promedio sobre PBI se ubica 6,4 puntos porcentuales por encima de nuestro país, marcando que nuestra economía dista de ser similar al bloque en su conjunto, especialmente cuando el precio de los commodities se deterioró en relación a los de poco menos de una década atrás", indicó el informe difundido el fin de semana.

En las consideraciones, la consultora menciona que si bien el sector del agro es el más visible en cuanto al potencial, hay diversos sectores que pueden empujar su desempeño, como "maquinaria, la industria química, de autopartes, de equipamiento médico, pesca, frutas secas, verduras, carne, cítricos, tabaco, vinos y espumantes, confituras, carne vacuna, carne aviar y el maíz".

Sin embargo, advirtió que es necesario "ordenar la macroeconomía y reducir impuestos distorsivos que atenten contra el comercio exterior, como factores fundamentales de cortísimo plazo para nuestra economía".

 

Invecq consultores

"Los documentos oficiales muestran que el acuerdo (aún de palabra entre las partes) ofrece plazos de adaptación superiores para nuestro país, en los cuales la desgravación arancelaria resulta menos acelerada que para los productos de origen local enviados al exterior", indicó.

Explicó en el informe que "el 76% de las importaciones de la UE provenientes del Mercosur verán eliminados sus aranceles de manera inmediata y el resto se liberalizará en 4, 7 y 10 años, mientras que la desgravación inmediata del Mercosur sólo alcanza al 13% del comercio y el resto se reparte en plazos de 4, 8, 10 y 15 años. Y el 60% de las importaciones desde la UE se encuentran los plazos más largos, de 10 a 15 años".

La consultora remarca además que si bien "las economías viviendo ´con lo propio´ no funcionan, tampoco marchan las economías con una apertura indiscriminada".

Propone entonces "una apertura inteligente, que tenga cautela en los plazos que el país necesita para poder salir a competir en el exterior y que  es clave para el caudal de divisas que el país demanda internamente dado su nivel de ahorro e inversión interna". 

Esta nota habla de: