Mercosur y Unión Europea vuelven a negociar, con final incierto
Existen dos trabas centrales. La deforestación del Amazonas que la UE rechaza; y la denominación exclusiva de productos como quesos, donde el Mercosur también deberia ceder y no quiere
Luego de una extensa incertidumbre, el Mercosur y la Unión Europea volverán a reunirse el próximo lunes con la finalidad de destrabar diferencias y que el acuerdo de libre comercio pueda entrar en vigencia en 2023, como mínimo.
Detrás del discurso y las buenas intenciones, existen obstáculos centrales que este año no se debatieron debido a la agenda de los países. En primer lugar, “Brasil no frenó la deforestación del Amazonas y UE no envió un documento pidiendo explicaciones a Brasil, tal como había prometido por la posición agresiva hacia la biodiversidad”, señalaron fuentes del bloque sudamericano a E Negocios
En este sentido, la UE debió enviar hace muchos meses un documento con nuevas exigencias acerca del Amazonas, y no lo hace, al tiempo que incumple consensos sobre productos como los quesos, plantea una fuente local.
"La UE nunca envió al Mercosur un documento con exigencias adicionales sobre el compromiso ambiental. Y también subsisten las diferencias sobre lo que se llaman las indicaciones geográficas, esencialmente en el segmento de los quesos", detallaron las fuentes a este medio.
Quesos y origenDe acuerdo con el artículo 35 inciso 9 del capítulo de Propiedad Intelectual, perteneciente al acuerdo Mercosur-UE firmado a mediados de 2019, es una obligación del bloque europeo permitir el uso de denominaciones históricas "que para Argentina, son Reggianito, Parmesano, Fontina y Gruyere", puntualizaron desde el Palacio San Martín.
"Es el 99% del problema relacionado con indicaciones geográficas", dijeron, que en otro momento abarcaron otros bienes ya destrabados. En esta dirección, si bien la destrucción del Amazonas aparece en la agenda mediática, el Mercosur -mientras espera las exigencias medioambientales en un papel- quiere que se resuelva lo que está comprometido en el acuerdo.
El pacto comercial alcanzado en 2019 con las naciones del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) después de dos décadas de conversaciones promete ser el acuerdo más grande de la UE, eliminando 4.000 millones de euros (USD4.800 millones) de aranceles de importación sobre sus productos.
Sin embargo, existen dudas de que alguna vez entre en vigor debido a las preocupaciones europeas sobre la deforestación del Amazonas y el escepticismo sobre el compromiso de Brasil con el acuerdo de París sobre el cambio climático.
"Existen varias naciones europeas que ven con preocupación el desastre ambiental en la Amazonia y los supuestos intereses de Brasil en la deforestación", afirmó una fuente uruguaya. Muchas dudas se ciernen sobre los intereses económicos del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, en el ataque a uno de los mayores "pulmones" del planeta.