Nueva cepa de Covid: una variante de Nueva York preocupa a los científicos
La variante es denominada B.1.526 y tiene una mutación que puede escapar a los efectos de las vacunas, similar a las cepas de Brasil y Sudáfrica. Pronostican que seguirá en crecimiento, aunque no es más peligrosa que otras
Dos equipos de investigadores de Estados Unidos descubrieron una nueva cepa del coronavirus (Covid-19) que preocupa a los especialistas porque se está propagando rápidamente por la ciudad de Nueva York y tiene una mutación que podría debilitar la efectividad de las vacunas.
La variante denominada B.1.526 se suma así a las cepas de Reino Unido, Sudáfrica y Brasil, como una de las mutaciones de rápida transmisión entre las personas. En este sentido, la cepa de Nueva York es muy similar a la sudafricana, denominada B.1.351, y ambas parecen evadir, en cierto modo, la respuesta del cuerpo a las vacunas.
"Observamos un aumento constante en la tasa de detección desde finales de diciembre hasta mediados de febrero, con un aumento alarmante al 12,7% en las últimas dos semanas", explicó el equipo del Centro Médico de la Universidad de Columbia en un informe citado por The New York Times (TNYT).
Aunque la cepa neoyoquina todavía debe ser examinada por científicos y publicarse en revistas científicas, los especialistas que condujeron los estudios sobre la variante ya confirmaron que es real. "No es una noticia especialmente feliz", dijo Michel Nussenzweig, inmunólogo de la Universidad Rockefeller, a TNYT. "Pero saberlo es bueno porque entonces quizás podamos hacer algo al respecto", agregó.
Sin embargo, esta variante tiene dos mutaciones distintas que afectan de manera diferente al organismo. La primera y más peligrosa es la E484K, que también se observó en las cepas de Brasil y Sudáfrica y se cree que ayuda al virus a esquivar parcialmente las vacunas. La otra fue denominada S477N , que puede afectar la fuerza con la que el virus se une a las células humanas.
Desde noviembre, estas dos mutaciones representaban alrededor del 27% de las secuencias virales de la ciudad de Nueva York depositadas en la base de datos, explicó Anthony West, biólogo computacional de Caltech.
"Había un patrón que era recurrente y un grupo de aislamientos concentrados en la región de Nueva York que no había visto", explicó West. Para obtener esta información, los científicos consultaron mutaciones en cientos de miles de secuencias genéticas virales en una base de datos llamada GISAID.
Los descubrimientos se atribuyen a un estudio dirigido por un grupo de la Universidad de Tecnología de California (Caltech), publicado el martes, y otro realizado por investigadores de la Universidad de Columbia, que aún no es público.
La propagación de la nueva cepa de Covid“Vemos casos en Westchester, Bronx y Queens, la parte baja de Manhattan y Brooklyn”, dijo a TNYT el Dr. David Ho, director del Centro de Investigación del SIDA Aaron Diamond en la Universidad de Columbia y un co-líder del estudio de Columbia. “Así que parece estar muy extendido. No es un solo brote", lamentó.
Es que los investigadores de la Universidad de Columbia descubrieron que el 12% de las personas con coronavirus habían sido infectadas con la variante que contiene la mutación E484K. Los pacientes infectados con el virus portador de esa mutación tenían en promedio unos seis años más y tenían más probabilidades de haber sido hospitalizados.
El equipo también identificó seis casos de la variante que golpeó a Gran Bretaña, dos infecciones con una variante identificada en Brasil y un caso de la variante que se apoderó de Sudáfrica. Los dos últimos no se habían informado antes en la ciudad de Nueva York, dijo el Dr. Ho.
Los investigadores de la universidad han alertado a las autoridades del estado de Nueva York y de la ciudad, así como a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, dijo el Dr. Ho. Él y sus colegas planean secuenciar alrededor de 100 muestras genéticas virales al día para monitorear el aumento de las variantes.
E484K, la mutación que le gana a las vacunasEsta mutación ha aparecido de forma independiente en muchas partes diferentes del mundo, una indicación de que ofrece al virus una ventaja significativa. "Las variantes que tienen una ventaja van a aumentar bastante rápido en frecuencia, especialmente cuando los números están bajando en general", dijo Andrew Read, microbiólogo evolutivo de la Universidad Penn State.
"Se piensa que son mutantes de escape, más resistentes a la acción neutralizante de los anticuerpos", explicó Rafael Delgado, jefe de servicio de Microbiología del Hospital 12 de Octubre de México a El Independiente. “Lo de Reino Unido parece que es una confirmación de este cambio, el de la posición 484 (E484K) junto con la 501 (N501Y), y puede ser una de las vías de escape en la evolución del coronavirus”.
Varios estudios han demostrado que las variantes que contienen la mutación E484K son menos susceptibles a las vacunas que la forma original del virus. La mutación interfiere con la actividad de una clase de anticuerpos que casi todo el mundo produce.
“Es muy probable que las personas que se han recuperado del coronavirus o que han sido vacunadas puedan combatir esta variante, de eso no hay duda”, declaró a TNYT Kristian Andersen, viróloga del Instituto de Investigación Scripps en San Diego. Pero "pueden enfermarse un poco".
A futuro, se sabe que las cepas seguirán mutando, pero las vacunas mantendrán una alta efectividad. Sin embargo, las mutaciones podrían exigir cambios en los antídotos. "La combinación de mayor transmisibilidad y posible mayor letalidad con escape inmunitario (E484K) es lo menos deseable, aunque sus efectos reales sobre la población se tienen que comprobar, no es necesariamente la suma directa de lo que pasa por separado con cada una de ellas", concluyó Delgado.