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Ola de muertes por las altas temperaturas en España durante agosto

En agosto, España experimentó un alarmante incremento del 71,3% en muertes debido al calor, alcanzando un total de 2.177 fallecimientos. Este fenómeno, monitoreado por el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III, destaca la vulnerabilidad de las personas mayores, especialmente aquellas de más de 85 años. Las comunidades más afectadas incluyen Madrid y Cataluña, reflejando la urgencia de medidas preventivas ante el cambio climático.

BAE Internacional

Las altas temperaturas registradas en agosto en España han tenido un impacto devastador, con un total de 2.177 fallecimientos atribuidos al calor, según el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III.

Este número representa un aumento del 71,3% en comparación con el mismo mes del año anterior.

La situación es alarmante, ya que las muertes por calor en agosto superaron en 1.117 a las de julio, cuando se registraron 1.060 defunciones.

Desde principios de junio de 2025, el país ha notificado un total de 3.644 muertes por calor, lo que supone un incremento del 84,3% respecto a los tres meses de verano de 2024.

Las semanas más críticas fueron la segunda y tercera de agosto, con 934 y 862 defunciones respectivamente.

Este aumento en las cifras subraya la necesidad de implementar medidas de prevención y concienciación sobre los riesgos del calor extremo.

El análisis por género revela que en agosto se registraron 877 fallecimientos por exceso de calor en hombres y 1.300 en mujeres.

La mayoría de las víctimas eran personas mayores de 65 años, con un total de 2.099 muertes, de las cuales 1.428 correspondían a mayores de 85 años.

Estos datos destacan la vulnerabilidad de los ancianos ante las olas de calor, lo que exige una atención especial para proteger a esta población.

Por comunidades autónomas, Madrid y Cataluña fueron las más afectadas, con 415 y 361 fallecimientos respectivamente. Les siguen Castilla y León, Comunidad Valenciana y Galicia.

Este patrón geográfico indica que las regiones con mayor densidad de población y urbanización son más susceptibles a los efectos del calor extremo, lo que plantea desafíos adicionales para la gestión de la salud pública en estas áreas.

 

Con información de Europa Press

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