MEJORAN LOS ÍNDICES

Pobreza y pobreza extrema en Brasil alcanzan sus niveles más bajos en más de una década

El mercado laboral y los beneficios sociales explican la caída de los índices, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE)

BAE Negocios

Brasil cerró 2023 con los niveles más bajos de pobreza y pobreza extrema desde que el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) comenzó a registrar estos datos en 2012. A pesar de los avances, 58,9 millones de personas todavía viven en la pobreza y 9,5 millones en la pobreza extrema, según la última Síntesis de Indicadores Sociales.

La pobreza extrema afectó al 4,4% de la población , una disminución significativa respecto al 6,6% de 2012 y al 5,9% de 2022 . Esto representa que 3,1 millones de personas lograron salir de esta condición en el último año. En cuanto a la pobreza general, el índice se ubicó en 27,4% , una caída notable desde el 34,7% de 2012.

 

Empleo y beneficios sociales

El informe destaca que la reducción de la pobreza se debe principalmente al empleo y programas sociales como Bolsa Familia y el Beneficio de Pago Continuo (BPC) . Mientras el empleo fue clave para reducir la pobreza general, los programas sociales tuvieron un impacto más directo en la pobreza extrema.

“La mejora de los valores medios de Bolsa Familia en 2023 fue crucial para mantener esta tendencia”, afirmó el investigador del IBGE, Bruno Mandelli Pérez .

 

Desigualdad regional

El Nordeste de Brasil sigue siendo la región más afectada por la pobreza extrema, con una tasa del 9,1% , más del doble del promedio nacional. En cambio, el Sur del país registra la menor proporción, con 1,7 por ciento .

El informe también subraya que las mujeres, los afrodescendientes y los jóvenes son los grupos más vulnerables. Mientras que el 26,3% de los hombres viven en pobreza, la cifra asciende al 28,4% en las mujeres. En cuanto a la pobreza extrema, las proporciones son similares: 4,3% en hombres y 4,5% en mujeres.

 

Impactos positivos

Entre afrodescendientes y mestizos, el índice de pobreza alcanza el 35,5%, casi el doble que entre los blancos (17,7% ). Además, los jóvenes menores de 15 años presentan una tasa de pobreza del 44,8%, la más alta de todos los grupos etarios.

El peso de las transferencias sociales es evidente en los hogares más pobres, donde representan el 57,1% de los ingresos, superando ampliamente al 23,5% registrado en 2012 . Sin estos programas, la pobreza extrema habría alcanzado un 11,2% , más del doble del nivel actual.

 

Avances en la desigualdad

El índice de Gini, que mide la desigualdad, se mantuvo en 0,518 , el mejor nivel desde 2012. Sin los programas sociales, el índice habría escalado a 0,555 , un nivel de desigualdad comparable al de 2018, el peor en la última década.El avance brasileño en la lucha contra la pobreza ofrece un modelo a seguir para otros países de América Latina, una región históricamente marcada por altos índices de desigualdad. Las políticas sociales, combinadas con un mercado laboral robusto, demuestran que es posible avanzar en la inclusión económica.

 

Perspectivas futuras

Sin embargo, los desafíos persisten. La sostenibilidad de los programas sociales dependerá de una sólida gestión fiscal, mientras que las tensiones económicas globales podrían impactar la capacidad de mantener estos logros. En este sentido, Brasil enfrenta la tarea de consolidar sus avances mientras busca soluciones para las disparidades persistentes.

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