Por la bajante del Río Paraná, la agroindustria perderá USD244 millones
El cálculo es para los primeros cuatro meses del año y fue elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario.El cálculo es para los primeros cuatro meses del año y fue elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
La bajante del Río Paraná tendrá un costo para el sector agroexportador de USD244 millones durante el primer cuatrimestre del año, de acuerdo a estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario. Con una profundidad de 40 centímetros, en la zona de influencia del puerto de Rosario se acumulan problemas logísticos, de transporte y de industrialización. Tal como había anticipado este medio a los pocos días de conocerse esta situación, desde la industria exportadora advirtieron de un incremento en los costos de trabajo y una afectación en el ritmo de ingreso de divisas.
Como dato a tener en cuenta y según estimaron desde la entidad bursátil, este polo de crushing concentra el 80% de la capacidad de procesamiento de soja y girasol y desde las terminales portuarias de Gran Rosario se despacharon, durante 2019, el 67% de granos, y casi la totalidad de harinas y aceites vegetales.
El mayor impacto económico se registra en los buques que deben completar su carga en otros puertos y las pérdidas sumarían USD91,2 millones. Al no poder completar la carga de granos en Rosario, una de las opciones que manejan es que las embarcaciones completen sus bodegas con granos en los puertos del sur bonaerense.
De acuerdo al tipo de buque, la reducción de carga por buque fluctúa entre las 1.800 y 7.500 toneladas y la altura mínima para que ingresen los buques tipo Panamax y Handysise –con capacidades de hasta 65.000 y 40.000 toneladas respectivamente- es de 2,47 metros.
El segundo rubro de mayor incidencia está vinculado a los menores precios de exportación para el aceite de soja a causa de la baja en las primas FOB. En este caso, la bolsa rosarina estimó pérdidas por USD86,4 millones.
El resto de las variables que inciden en estas pérdidas están vinculadas a demoras en los procesos de industrialización del complejo oleaginosos del Gran Rosario, mayores costos de transporte en la mercadería que baja por barcaza desde países limítrofes y tardanzas en las ventas de harina de soja.