Trump pateó el tablero horas antes de viajar a Buenos Aires

Suspendió su reunión bilateral con Putin por la crisis de Crimea y adelantó que no quiere llegar a un acuerdo con China para frenar la guerra comercial

BAE Negocios

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pateó el tablero horas antes del inicio de la cumbre del G20 en Buenos Aires: canceló su encuentro con el presidente Ruso, Vladimir Putín, por las tensiones en Crimea y anunció que preferiría no llegar a un acuerdo que pusiera paños fríos a la guerra comercial con China, anunciado como muy posible.

....in Argentina with President Vladimir Putin. I look forward to a meaningful Summit again as soon as this situation is resolved!

— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 29 de noviembre de 2018

Trump canceló por segunda vez en un mes un encuentro con su contraparte ruso, Vladímir Putin, que ambos habían pactado llevar a cabo mañana en el marco de la cumbre del G20 en Buenos Aires, debido a la escalada de tensiones entre Ucrania y Rusia en el estrecho de Kerch, que une los mares Negro y de Azov.

“Dado que los buques y los marineros no han sido devueltos a Ucrania por Rusia, he decidido que lo mejor para todas las partes es que cancele la reunión prevista en Argentina con el presidente Vladímir Putin”, escribió Trump en su cuenta de Twitter desde el avión presidencial en el que se dirige a la capital argentina.

De acuerdo con el medio español La Vanguardia, es la segunda vez que la Casa Blanca suspende una reunión bilateral con Putin en el plazo de un mes, ya que estaba previsto que ambos mandatarios se reunieran el pasado 11 de noviembre durante las celebraciones del Centenario del Armisticio de la Primera Guerra Mundial en París, pero el equipo del presidente francés pidió a la Administración Trump que anulara la reunión para no eclipsar el histórico evento.

Guerra comercial

Trump y el presidente chino, Xi Jinping, se reunirán durante la cumbre, pero la posibilidad de un acuerdo que se anunciaba como posible, parece lejana luego de las últimas declaraciones del norteamericano. "Creo que estamos muy cerca de hacer algo con China pero no sé si quiero hacerlo", le dijo a los periodistas de la Casa Blanca antes de iniciar su viaje a Buenos Aires. 

En lo que va de este año, Trump impuso aranceles sobre más de 250.000 millones de dólares en importaciones chinas, exigiendo que Pekín ponga fin a prácticas comerciales supuestamente desleales y revierta las políticas industriales criticadas por otras economías importantes. 

Las autoridades estadounidenses renovaron en los últimos días sus críticas a Pekín ante la reunión entre ambos mandatarios. 

Los mercados esperan que se pueda llegar a un acuerdo antes de fin de año, cuando los aranceles estadounidenses aumenten significativamente. 

El jueves, Trump también reiteró que los aranceles estadounidenses generaban ingresos fiscales: "Lo que tenemos ahora es que miles de millones y miles de millones de dólares ingresan a Estados Unidos en forma de impuestos", dijo. 

Los economistas y críticos de las políticas comerciales de Trump señalan que los impuestos son pagados por los importadores y, por lo tanto, constituyen un impuesto a la industria y a los consumidores de Estados Unidos que China no paga

Trump también dijo que creía que Pekín esperaba llegar a un acuerdo. 

"Creo que China quiere hacer un trato. Estoy abierto a hacer un trato, pero francamente me gusta el acuerdo que tenemos ahora", dijo.

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