¿Qué es una cuenta remunerada en dólares y para qué sirve?
Conoce los beneficios de este tipo de cuenta bancaria que es poco usada por los ahorristas
Una cuenta remunerada en dólares es un tipo de cuenta bancaria que genera intereses sobre el saldo en dólares estadounidenses depositado por el titular. A diferencia de una cuenta tradicional, esta permite obtener una rentabilidad pasiva, ya que el banco o la entidad financiera paga un porcentaje de interés anual (tasa efectiva anual, o TEA) sobre los fondos mantenidos en la cuenta.
¿Cómo funciona una cuenta remunerada en dólares?
El cliente deposita dólares (en efectivo o vía transferencia) en la cuenta. La entidad financiera ofrece una tasa de interés sobre ese saldo. Los intereses se calculan de forma diaria o mensual, y se acreditan periódicamente (generalmente cada mes). En muchos casos, los fondos están disponibles en todo momento (no requieren un plazo fijo).
¿Para qué sirve una cuenta remunerada en dólares?
Estas cuentas pueden tener distintos usos:
Conservar dólares con rendimiento: permiten mantener ahorros en dólares sin dejarlos inmovilizados, y al mismo tiempo ganar intereses. Alternativa a los plazos fijos en dólares, que suelen tener condiciones más rígidas o tasas más bajas. Cobertura ante la inflación local, ya que los depósitos están nominados en moneda dura. Inversión de bajo riesgo en contextos de volatilidad financiera, ya que suelen estar asociadas a instrumentos conservadores o a colocaciones en el exterior.Dólares: más noticias
¿Qué hay que tener en cuenta?
Tasa ofrecida: varía según la entidad financiera y las condiciones de mercado. Muchas veces está entre 1% y 5% anual, aunque algunas fintech ofrecen más.
Riesgo crediticio: si no se trata de un banco regulado localmente, conviene revisar la solvencia de la entidad.
Disponibilidad de fondos: algunas cuentas son de libre disponibilidad y otras pueden exigir un saldo mínimo o bloquear los fondos por un plazo.
Impuestos: en Argentina, por ejemplo, los rendimientos en dólares pueden estar alcanzados por el impuesto a las ganancias, aunque hay exenciones para depósitos en bancos locales.