LOS ÁNGELES

Reabrió un parque de diversiones con diseños de artistas como Dalí y Basquiat

Un parque de diversiones lleno de arte vanguardista se puede visitar en el centro de Los Ángeles gracias al aporte del rapero Drake, entre otros inversores

BAE Negocios

Un parque de diversiones ideado por el vienés André Heller, Luna Luna, abrió nuevamente al público a modo de 'exposición artística', y el principal involucrado en esta inauguración es el rapero Drake.

Luna Luna era un proyecto a medio camino entre una instalación de arte contemporáneo —en la que estaban representados prácticamente los principales movimientos occidentales del siglo XX— y el sueño infantil de un parque de diversiones.

Las atracciones que lo formaban, desde una noria ilustrada por Jean-Michelle Basquiat hasta un domo con interior de espejo decorado por Salvador Dalí —el Dalídom—, vuelven a la vida en un pabellón industrial en el corazón de Los Ángeles.

Hoy en día solo se pueden exhibir, porque su uso no es seguro

 

El surgimiento de Luna Luna

Conocido por sus enormes y poco convencionales creaciones y sus performances, Heller aprovechó su ya creciente fama de los años 80 para materializar una fantasía con la que llevaba una década soñando.

Inspirado por Prater, el parque de atracciones de su ciudad natal, Heller se propuso construir en un recinto ferial "un gran puente entre la denominada vanguardia, unos artistas por momentos un poco snobs y que no conectaban con las masas, y la llamada gente normal".

En 1985 recibió una subvención de unos US$350.000 de la revista especializada alemana Neue Revue para su iniciativa y empezó un periplo de años por varias ciudades para convencer a artistas de varias generaciones de que se unieran.

 

 

 

"Más de 30 visionarios del arte se unieron al proyecto", se lee en la página web de Luna Luna.

"La razón por la que todos estos importantes artistas quisieron participar a cambio de tan poco dinero fue porque les dije: 'Escuchen, reciben constantemente los mayores encargos, todo el mundo quiere sus cuadros o esculturas, pero yo los invito a que viajen de vuelta a sus infancias'", le contó Heller al curador Dieter Buchhart en 2016.

"Realmente todos, sin excepción, respondieron diciendo que sí, que era un bonito y placentero reto", expuso el también actor y ocasional cantautor.

Via aérea de Luna Luna en su apertura de 1987, en Hamburgo

Para el nombre, Heller se inspiró en Luna Park, el parque de atracciones que se inauguró en Coney Island (Brooklyn, Nueva York) en 1903 y que estuvo abierto hasta 1944.

Luna Luna abrió las puertas en junio de 1987, "una feria ambulante de vanguardia con 30 pabellones que simultáneamente elevan la mente y te dejan boquiabierto", reportó en aquel entonces la revista Life.

Se calcula que durante aquel verano lo visitaron unas 250.000 personas, pero el sueño de Heller de que fuera algo más permanente naufragó.

 

 

 

Luego de aquel tiempo, las atracciones de Luna Luna languidecieron en un almacén, y en 2007 fueron transportadas a unas instalaciones en el desierto de Texas, Estados Unidos, donde permanecerían durante los siguientes 15 años.

“Se volvió el secreto mejor guardado de la historia del arte”, se lee en la página web del actual proyecto.

 

El renacimiento

Para que Luna Luna volviera a ver la luz hicieron falta el interés del propio Hellermuchas conexiones y recursos: los de Michael Goldberg, un director creativo de Nueva York; Daniel McClean, un abogado del mundo del arte; del empresario tecnológico y coleccionista de arte Justin Wills; de los gerentes musicales Anthony Gonzales y Adel Nur, y de una megaestrella del hip hop.

The New York Times señala el papel clave de esta última: el rapero Drake. Su empresa, DreamCrew, es propietaria mayoritaria de la nueva Luna Luna, indica el medio, mientras Heller se terminó desvinculando del proyecto.

"Cuando escuché por primera vez sobre Luna Luna me quedé impresionado", dijo el músico en un comunicado enviado al medio estadounidense, y agregó: "Es una manera única y especial para experimentar el arte. Es una gran idea y una oportunidad que se enfoca en lo que más nos gusta: reunir a la gente" 

 

Fotografía de cómo fue la instalación de Luna Luna

 

Sea como fuere, en enero de 2022 llegaron a Los Ángeles en 44 contenedores las piezas que representan corrientes tan variadas como el arte abstracto, el art brut, el dadaísmo, el pop art, el neoexpresionismo, Fluxus

Tras una exhaustiva restauración, se pueden ver hoy en el muy instagrameable Luna Luna: Forgotten Fantasy, por:

USD38 la entrada entre semana USD48 el fin de semana 

Aparcamiento aparte, por USD15.

A pesar de que las atracciones no pueden ser utilizadas, puesto que no cumplen con los estándares de seguridad actuales y su valor es inconmensurable, es una exposición tan digna de visitar como cualquiera que se pueda encontrar en un museo de arte contemporáneo.

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