Rosenkrantz negó internas en la Corte y reiteró el rechazo a que los jueces paguen Ganancias

El presidente de la Corte elogió la adopción de la figura del arrepentido

BAE Negocios

El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Carlos Rosenkrantz, negó que en el tribunal haya "conflictos internos", al tiempo que se refirió al impuesto a las Ganancias y dijo que no se trata de "una búsqueda de privilegios, sino de la defensa de un salario adecuado para un juez". El magistrado atribuyó a los medios la mala imagen de la Justicia y avaló los cambios procesales en marcha, en especial la figura del arrepentido.

A poco de resolver sobre si los magistrados deben tributar Ganancias, el titular del máximo tribunal asumió argumentos corporativos: "La pregunta correcta es qué jueces queremos y cuánto tenemos que pagar para tener los jueces que queremos. Con esto quiero decir que el verdadero problema no es pagar impuestos o no, no es la búsqueda de un privilegio, sino básicamente una defensa de lo que creo que es un salario adecuado para un juez".

Rosenkrantz se manifestó de esta forma al participar de un almuerzo del Rotary Club de Buenos Aires en un hotel porteño. "Esa es la pregunta que me incomoda", bromeó el supremo, luego de haber dicho al inicio de la presentación que esperaban consultas que no lo incomodaran.

Durante la actividad, Rosenkrantz también negó que existan "conflictos internos" en el máximo tribunal e indicó que los cinco miembros discuten y defienden sus "convicciones con vehemencia".

"No hay conflictos internos, es un organismo que tiene cinco ministros, que muchas veces tenemos visiones diferentes acerca de lo que debe hacerse, que defendemos nuestras ideas con bastante convicción y vehemencia", subrayó.

"Creo que es algo a lo que el país se tiene que acostumbrar, gente que tiene buena fe y comparte propósitos institucionales y a veces está en desacuerdo, y los desacuerdos se expresan de modo diferente, pero no son más que eso y creo que es bueno que sepamos vivir con eso", señaló Rosenkrantz, luego de semanas de tensión en la Corte y de su enfrentamiento con el saliente presidente Ricardo Lorenzetti por la dirección del Centro de Información Judicial (CIJ).

Además, el presidente de la Corte elogió algunas reformas introducidas en el Código Penal, como la "sanción de la mentira" y defendió la figura del arrepentido, que "es una reforma quirúrgica, pero tiene un efecto cuántico porque rompe la solidaridad en el delito".

En relación a la actuación de sus pares, sostuvo que los jueces deben ser "íntegros" y explicar "sus decisiones a la luz de sus mismos principios" porque "los jueces cambiantes socavan la Justicia". Como contrapartida, retomó el tono corporativo al atribuir la mala reputación de la Justicia en las encuestas a "la opinión moldeada por los medios de comunicación que adjudican buena parte de nuestros males al proceso judicial".

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