0,4% del PBI

Sin IFE, el rojo primario se volvió a achicar en octubre

Los números de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) adelantaron una continuidad en el cierre de la brecha fiscal y mostraron el mejor desempeño desde que inició la pandemia. El gasto Covid-19 siguió justificando el gran desequilibrio

mcortiz

Sin IFE, el déficit primario se achicó en forma considerable durante octubre. Fue de $105.092 millones, con un mejor aporte de la recaudación tributaria y todavía un gasto Covid-19 de $77.031 millones, el más bajo desde que llegó la pandemia, en marzo. Esas erogaciones extraordinarias siguen explicando el grueso del rojo. Los números fueron publicados por la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) y corresponden al base devengado de la Administración Pública Nacional. No replican en forma perfecta a los números que publica mes a mes la Secretaría de Hacienda (los de octubre serán publicados el viernes 20 de noviembre), pero las tendencias suelen ser similares. La principal diferencia radica en que los números del Ejecutivo son base caja, es decir que muestran los pagos realmente efectuados y que no toman en cuenta al total de la administración pública, sino al sector público no financiero.

La tendencia sigue siendo hacia achicar el déficit y ayudar de esa forma a minimizar los envíos de fondos por parte del BCRA, junto con las colocaciones del Tesoro, que brindan otra fuente de financiamiento y permiten esterilizar emisión monetaria. Esta semana el ministro de Economía, Martín Guzmán, inició las conversaciones para pasar a un acuerdo con pagos de deuda externa más a futuro, pero con un sendero fiscal más "racional", tal como prefieren calificarlo desde la ortodoxia.

Lo cierto es que, en el 2020, el gasto Covid-19 disparó el rojo primario y generó una emisión monetaria récord. Eso terminó generando liquidez en sectores de la economía con alta capacidad de ahorro y preferencia por el dólar, es decir las empresas. Eso impactó en el frente cambiario y puso en jaque a la economía por enésima vez desde que inició la corrida cambiaria de abril del 2018.


En octubre, los ingresos públicos cayeron mucho más que en septiembre. Fue una baja de 11% interanual real, explicada principalmente porque en el mismo mes del año pasado el Gobierno de Mauricio Macri acudió a recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) y del  Fondo Fiduciario del Sistema de Infraestructura de Transporte, para lograr cumplir las metas pautadas con el FMI, que prescribían un déficit primario de hasta 0,5% en 2019. 

Por lo demás, los ingresos de octubre mostraron desempeños dispares, que no alcanzan para cubrir los gastos extraordinarios. Los ingresos tributarios crecieron 0,5% interanual real y los de la seguridad social cayeron 5%.

Por el lado de los gastos, hubo un crecimiento de 22,9% interanual real. Se destacó el gasto en prestaciones sociales, pese a que prácticamente no hubo pagos de IFE. Marcó una suba de 12,9% real interanual, explicado principalmente por el ATP, que generó erogaciones por $29.126 millones.   

El resto del gasto Covid-19 se explicó por el respaldo oficial a los préstamos que buscaron mantener con vida a las empresas durante la pandemia. El Fogar generó salidas por $29.000 millones en octubre y el Fondep por $12.061 millones. También Políticas Alimentarias generó erogaciones por $7.816 millones y Potenciar Trabajo por $6.644 millones. Por el lado del gasto previsional, hubo una suba de 1,9% interanual real del gasto, de la mano con las subas discrecionales de diciembre, marzo, junio y septiembre. Además, los congelamientos tarifarios en electricidad y gas, aunque no son considerados gasto Covid-19, generaron incrementos de 29,1% real interanual. Las transferencias a las provincias crecieron 53,9% real y a las universidades 0,3% real.  El ajuste se volvió a hacer a través de los salarios públicos y de los intereses de la deuda, que cayeron 9% y 73,1% real, respectivamente (este último sin impacto en el rojo primario).  

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